Alto, fornido, moreno repeinado, camisa abierta dejando a la vista una pequeña medalla... el chaval llama la atención en lo estético, pero cada vez que abre la boca, deviene espeluztacular.
(Antes de entrar en el primer pub) "Ya veréis, aquí vamos a pillar fijo, esto está lleno de tías"
(En el segundo bar, tras no haber hecho absolutamente NADA en el garito anterior) "¿Qué os parecen esas de ahí? Esas seguro que follan..."
(Veinte minutos después, primer acercamiento de la noche) "Oye rubia, veo que sois cinco... nosotros también, qué te parece, ¡cinco para cinco!"
(Recé para que le dijera que faltaba una amiga que estaba en el servicio con lo que no cuadraba su particular suma de polinomios... no fue necesario, directamente le mandó a paseo)

(En el tercer bar se pone a bailar salsa con una paisana, acaba la canción y regresa al grupo con gesto triunfante) "A esa no me la tiro porque no quiero, está en el bote, pero paso... las rebajas, si eso... las hago a última hora de la noche" (dirige una gran risotada al resto de la manada y pega un intenso trago al Pampero&Cola)
Hace mucho que no me cruzo con un espécimen semejante, bocazas en estado puro... resulta de lo más fascinante verle conducirse por la noche coruñesa, poniendo y quitando rey.
Sin embargo en el cuarto pub encontraría la horma de su zapato...
Yo estoy apoyado en una columna, a mi aire, copa en mano, observando el hipnótico video musical (Beyoncé: "Deja Vu") que ponen en la pantalla gigante del local... pero no puedo evitar salir de mi letargo al escuchar como detrás de mi "El Bocatrucha" entra a una chica.
La música está altísima y no puedo oír bien lo que dicen, aún así (por lo poco que me llega) advierto con gran claridad que la chica tiene carácter, le contesta con tono agresivo y no se deja intimidar por la reluciente medalla del pecho de su pretendiente...
"Sí sí, que te crees tú eso... ni de coña me voy contigo fantasmón" (escucho y sonrío) "¿pero tú quién te has creído para hablarme así por las buenas? -insiste ella con tono barriobajero- Si se ve a la legua que sois unos muertos de hambre..." (vuelvo a escuchar, aunque ahora se me revuelven las tripas)
"Bueno bueno, no hace falta ponerse así -interviene él- yo no te gusto pero a lo mejor alguno de mis amigos sí... deja que te los presente a ver..."

Beyoncé comienza un baile tribal de lo más sexy en un escenario/paisaje supuestamente africano, vestida como una indígena ligerita de ropa, pateando la sabana levantando una polvareda en la que me gustaría perderme y jugar a Tinieblas con ella, y huir donde Jay Z y sus primos jamás puedan encontrarnos...
...sin embargo una frase de la princesita situada a mi espalda, soltada con tono amenazante, nuevamente interrumpe mi fantasía: "pero mucho cuidadito con hacer coñas con mi nombre eh... al primero que se pase de listo me piro"
Cuando el Bocatrucha me toca el hombro con la mano se me ilumina la cara, me giro sonriente (expectante)... allí está ella, una rubia pijita con cara de mala hostia, demasiado maquillada y con los brazos cruzados en posición defensiva... ella levanta la barbilla, yo aprieto los dientes.
"Mira, te voy a presentar a esta chica..." -me dice el derrotado medallista, pero le interrumpo, tomando la iniciativa.
Me acerco a ella y mientras le doy los dos besos de rigor digo "Hola, me llamo Rific", ella fuerza malamente un simulacro de sonrisa y susurra su nombre... "¿Cómo?", insisto... (No estoy seguro de haber oído lo que he creído entender).
Ella vuelve a cruzar los brazos y repite, esta vez con absoluta claridad, su nombre

"Gracia", dice...
"Ah, de nada", contesto
Y me giro nuevamente hacia la pantalla gigante, pero Beyoncé ya no está...















