jueves, 12 de marzo de 2015

"A ver cuándo me invitas/llevas..."‏

Hacía mucho tiempo que no me sucedía, ya traté el tema en una célebre entrada aquí publicada hace tres años... el caso es que de vez en cuando vuelve a pasar.

1) Voy en el autobús y recibo un mensaje de Alicia preguntándome qué tal, qué hago, etc... le cuento que estoy camino de un concierto en el Auditorio, que tengo el abono y voy dos o tres veces cada mes, según toque... tras averiguar que voy solo inmediatamente me contesta: "pues a ver cuando me invitas".

2) Otro día voy caminando hacia una popular sala de conciertos madrileña, recibo un mensaje de Ana María interesándose por mi paradero y lo que tengo entre manos, le cuento que estoy a punto de entrar a ver a Black Rebel Motorcycle Club... tras averiguar que me he desplazado solo al concierto inmediatamente me contesta: "la próxima vez me invitas y voy contigo".

3) Agosto está a punto de acabar y recibo un mensaje de Lorena preguntando qué es de mi vida, charlamos un poco y cuando le digo que la semana siguiente me voy a pasar unos días a la playa, yo solo, inmediatamente suelta: "pues invítame, me llevas y así hago algo yo también que este verano no he salido de la ciudad".

Lorena tiene un novio que vive en otro país y al que presuntamente es fiel, ni de coña pienso pasar mis breves vacaciones en su compañía pero decido investigar hasta dónde sería capaz de llegar...
Planteo la cuestión de si supondría algún problema para ella (o su novio) el hecho de que nos fuéramos de viaje juntos y contesta que no tendría por qué enterarse nadie... a si habría inconveniente en que ambos nos desnudásemos en la misma playa contestó que ella ni de coña pensaba hacer tal cosa... a si estaba dispuesta a compartir cama contesta un impresentable "ah no sé... quizá, depende de lo bien que te portes".

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(A modo de aclaración añadiré que ninguna de ellas es amiga mía. Nos conocemos, nos hemos visto alguna vez muy esporádicamente, intercambiamos algún mensaje que otro, hubo tomate en el pasado pero ahora no... nada más)

A los dos primeros casos en su momento no les dí ninguna importancia, pero a raíz de este último (tan descarado) comencé a desconfiar metiendo a todas ellas bajo la misma cuarentena. ¿Estaba siendo víctima de un ataque masivo de caradura o eran imaginaciones mías?


Alicia y Ana María son de esas chicas que cuando quedas con ellas rara vez echan mano de la cartera, además son mandonas a la hora de proponer sitios o vetarlos.
Yo no me considero mezquino en esa cuestión y si estoy a gusto no me importa pagar algunas rondas, pero cuando veo que a la tercera o cuarta consumición no hay la más mínima intención de corresponder por parte de la otra persona, comienzo a sentirme mal (subestimado, degradado) y pierdo el interés.

La última vez que salí con Ana María, de hecho, me fui repentinamente a casa por ese motivo: me llamó ella para tomar una caña y cuatro bares después seguía silbando y mirando al techo cuando nos servían.
Alicia es parecida, pero sale más barata: solo quiere ir a cafeterías y habitualmente pide café o infusiones.

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Hace poco he ido a un concierto de rock en mi ciudad y parece que lo huelen. Nada más entrar en el local Ana María me escribe y cuando le digo lo que estoy haciendo me responde: "A ver cuándo me llevas a alguna de esas cosas tan chulas que haces, que me aburro como una ostra..."

Al día siguiente tengo una extraña conversación con Alicia. Después de nuestro último café nos estuvimos besando en un portal cercano a su casa, intento quedar con ella en otras circunstancias menos formales pero su sugerencia me descoloca un poco.
"El próximo domingo por la tarde si quieres quedamos, te lo reservo. Miras la agenda cultural, algún cine, teatro o concierto... y me llevas, ¿vale?"

Viniendo de quien viene la frase no puedo evitar que mi suspicacia reviente, decido tantear el terreno, darle un último beneficio de la duda, ver por dónde me sale: "a estas alturas de mes ando poco boyante, me temo que no puedo invitarte a ninguna de esas cosas", escribo.
"Ahm -contesta- bueno... ya me llevas otro mes entonces, el domingo si eso me llevas a tomar café o merendar y listo"

¿Ha pasado lo que pienso que ha pasado? ¿Estoy demasiado suspicaz o me ha parecido que en cuanto he sugerido que no puedo invitar ya no está interesada en explorar la agenda cultural? ¿Me ha concedido la gracia de invitarla a un croissant a la plancha como premio de consolación?

Decido romper la baraja, jugar sucio: "una pena no disponer de la casa sola esa tarde, en vez de merendar podrías venirte a ver una peli..."
"Pues eso hay que ganárselo -contesta- y para eso vas a tener que sudar,  ¡la fama cuesta! jaja"


Creo que he dado en la diana, señores... han cantado bingo: "¿Tanto voy a tener que sudar? Ya te vale...", deslizo.
"¡Anda claro! El que algo quiere algo le cuesta", sentencia... el bingo es correcto.

"El que algo quiere algo le cuesta" Siempre he odiado esa frase (en lo que a relaciones respecta) con todas mis fuerzas, cada vez que la oigo pienso que no me merece la pena mover un solo músculo para acercarme a esa persona... no necesito que nadie me otorgue la merced de "sacrificarse" para darme gusto a cambio de algún precio real o simbólico.
Quiero merecer un beso o una caricia porque sí, porque el  momento y las ganas lo requieran, no por haber corrido con los gastos... quiero follar porque la otra chica quiera hacerlo conmigo, no porque yo antes haya superado todas las pruebas de una sórdida gincana.

Contesto de mi forma habitual cada vez que me ponen a prueba en ese sentido: "Vale, en ese caso esperaré a ver si tú quieres también para que cueste lo menos posible"
"¡Qué tio!", responde.
"Yo sé lo que quiero, si tú no quieres... chungo. No hay agenda cultural ni cena o merienda que pueda cambiar eso", insisto, mordiéndome la lengua.
"Ya ya, ya lo sé -me interrumpe- pero hay etapas hasta llegar donde quieres... y eso es lo que tienes que currarte"
"Aahh, vale -recupero la palabra- a ver si no lo hago demasiado mal para así convencerte... (icono sonriente)"

Alicia parece sentirse súbitamente incómoda con la deriva de la charla y se despide a trompicones.
Cinco minutos después, releyendo la charla me entra una nueva duda: ¿seguro que ambos estamos hablando del mismo "premio/objetivo"? 
No me extrañaría que ni siquiera ESO haya quedado claro... en fin, que me lleve a algún sitio un día de estos y se lo preguntaré.


36 comentarios:

maruxaina89 dijo...

Vaya, el comentario que hice en tu última entrada podría adaptarse perfectamente a esta también...¡eres el chico!
En fin, luego el malo eres tú por ir a lo que vas y blablabla... ¡más cara que espalda!
La próxima vez deberías avisar a alguna de ellas para tomar algo y...¡oh vaya! Olvidar la cartera...sólo por verles la cara...sería gracioso :D

Mamá, no leas dijo...

Vaya petardas, todas ellas, no me jodas... Una de las máximas que rigen mi vida es que no hago nada si no puedo permitírmelo, y por ello asumo, siempre, que cuando me proponen algo yo pagaré mi parte. No me cuesta sacar la cartera, invitar a rondas alternas, ni pagar los condones (cosa que he hecho casi toda mi vida), y me parece un golpe a la independencia de la mujer y a su igualdad ese pensamiento de que es ÉL el que tiene que pagar por todo.

En cuanto a eso de 'ganárselo', me parece igual de triste. O quieres o no quieres, pero tener que invitar e invitar por los siglos de los siglos para conseguir que alguien se abra de piernas me parece más parecido a la prostitución que a la conquista. Esa gente, ¿en qué siglo vive? ¿De qué sirven todas las luchas por la igualdad con mujeres así?

Cuando quieras te invito YO a una fanta y lo discutimos, pero ten cuidado, igual voy con intenciones de meter cuello... ;P

Mr. Rific dijo...

MARUXAINA89: exacto, yo soy el chico así que qué menos que entregar la espada para que me concedan la gracia, aunque sea a regañadientes... Y así de tira y afloja hasta que la muerte nos separe, en eterno conflicto, amén :)

MAMÁ, NO LEAS: No se trata tanto de dinero, lo que me fastidia es que me quieran plantar intencionadamente en medio de un laberinto persiguiendo una migaja de pan. Cuando eso sucede normalmente el premio al final del camino de baldosas amarillas no merece demasiado la pena...
¿Meter cuello una chica? Es usted una verdadera salvaje... ¡Invitación aceptada! Xd

Telma dijo...

Jajaja... Creo que en general estamos mal acostumbradas. Nos parece que debéis conquistarnos y decidir nosotras si al final hay premio. Pero sabes? Eso es sobre todo culpa vuestra...
Un saludo!

Mr. Rific dijo...

TELMA: Está claro que hay personas educadas en cierta tradición y siguen ese protocolo: unos con el látigo dirigiendo a las fieras hacia el aro y otros encajando los latigazos con gusto, saltando y pasando obedientes por todos los obstáculos.
Yo creo que todo debería ser más sano y sencillo.

¿Culpa nuestra? Yo no acepto esas reglas del juego y quien lo hace tiene su parte de culpa, pero en ese juego participan dos ¿no?
¡Buen arranque de finde! :)

MOANA dijo...

A morro nadie gana a estas elementas y encima dan mala fama al género femenino. La próxima que te venga con ese cuento, le comentas medio en broma medio en serio que también ella deberá currárselo para gozar de tu compañía... si es que tiene bemoles...

Mr. Rific dijo...

MOANA: Yo no negocio con terroristas :)

Es una situación de lo más siniestra. Como cuando vas a besar a alguien y se resiste diciendo que no, que el próximo día a lo mejor, que es muy pronto... casi prefiero que digan "oye mira, lo siento pero no me gustas, mejor nada de besos ¿vale?".
Con la otra respuesta te dan a entender que podrían besarte pero que no les da la gana, comienza lentamente la noria del ratón de laboratorio a dar vueltas... ese es el momento en que yo siempre me largo.
Si con un cochino beso nos ponemos así no quiero ni pensar cómo será para todo lo importante que pueda haber en la relación.

Dicho esto Moana, si quieres Fanta que menos que currarte un poco los comentarios ¿no? XD

Jabba Hutt dijo...

Creo que planteas el problema conocido como la mercantilización de las relaciones sociales. Cualquier acción en el ámbito interpersonal se entiende como susceptible de generar benefico. Esta unidimensionalización del ser humano trataría por una parte de simplificar el mundo y por otra de evitar la incertidumbre. La vida social hoy día nos exige que nos comportemos como máquinas triviales, con la lógica del mercado, ya que somos seres vacíos con el alma extirpada tenemos que llenarnos de nada, ser postmodernos. No habría más que una reformulación de la vieja teoría de Marx sobre el fetichismo de la mercancía: las relaciones sociales entre los hombres se expresan en el intercambio, lo que es en realidad una relación entre personas, aparece como una relación entre cosas.

Mr. Rific dijo...

JABBA HUTT: Interesante concepto y reflexión, no le falta razón a tu exposición... no obstante permíteme añadir que la inmensa mayoría de veces que me he encontrado en situaciones como la descrita en la entrada, las chicas no estaban especialmente interesadas en cuestiones sexuales o sensuales, su principal objetivo era "mandar" o simplemente "prevalecer".

Volviendo a tu comentario, en estas situaciones se cumple lo del fetiche, un tira y afloja cultural por desgracia bastante asumido por gran parte de la sociedad. Yo no podría pasar más del asunto, gente que comercia con favores no la quiero a mi lado.

Anónimo dijo...

A ver yo creo que cuando les dices que vas solo,ellas piensan que es la peor situación posible,y que con su compañía esa situación iba a ser mucho mejor, y por eso dicen pues invítame y tal.Yo no lo haría,pero entiendo que haya gente que lo piense.Igual no me explico.Igual es que tienen un morro espantoso.
Sonia

Mr. Rific dijo...

SONIA: Al principio pensaba igual que tú y no le daba importancia, era una manera de hablar sin más, etc... pero cuando se repitió demasiado y encima al quedar con ellas comprobé todas sus miserias, la famosa coletilla cobró una nueva dimensión.
Créeme, no pretendían salvarme de mi triste soledad, querían ocio a costa del primer pelele que picase... y si no pican, pues en casa tan divinas :)

Telma dijo...

Me refería a que muchos hombres se dejan manipular y se rebajan hasta límites insospechados ante la más mínima posibilidad de echar un polvo. Obviamente, generalizar es peligroso. Ni todos sois unos tontainas salidos, ni todas somos unas zorras despiadadas... Estaba bromeando sobre esa posibilidad :)

Mr. Rific dijo...

TELMA: Cierto, en este siniestro campo la oferta y la demanda van de la mano.
Yo conozco muchos varones que encajan perfectamente en esa descripción, de hecho cuando a alguno le he contado que no trago con ciertas cosas me miran con gesto condescendiente, sintiendo lástima porque así jamás encontraré novia, snif... :P

(Dicho esto, si tuviera que elegir, prefiero a la zorra despiadada manipuladora antes que al capullo de turno, cuestión de principios)

Anónimo dijo...

Cualquiera que finja,por un interés no amoroso,los gestos del amor;cualquiera que consienta,sin deseo,el deseo de otro,para obtener algo distinto del puro-y tan puro:acaso lo que más-gozo carnal.Aquí no cabe la caridad ni la beneficencia:o se hace a gusto,o se es puto,se cobre como se cobre:en dinero,en especie,en esnobismo,en fama o en peldaños...
Ahora hablaré de mí.Antonio Gala.
Sonia.

Mr. Rific dijo...

SONIA: Quizás el principal puto sea yo mismo, pues detrás de cada Fanta a veces hay alguna perversa intención... pero me gusta pensar que voy de frente, no mareo la perdiz y rara vez digo "no" cuando realmente quiero decir "sí".

Hablando de Fantas: la de esta noche, entre que es viernes y que ha vuelto el frío, va con un chorrito extra de vodka ;)

Adler dijo...

Jo, ¡menudo radar tienes para encontrar baronesas! Eso sí, me he partido con este post y el del enlace.

Me ha gustado mucho la parte en la que comentas que algo tiene que ser espontáneo y genuino, yo también odio la frasecita de "el que algo quiere algo le cuesta"... En cuanto muestras interés y la otra persona se pone en plan señorial y no se interesa un pelo por ti es que no merece la pena.

Mr. Rific dijo...

ADLER: Se ve que tengo cierta tendencia a tropezar con cuantas Princesitas de Boston se cruzan en mi camino.
Cuando una relación afectiva se convierte en un pulso o un tira y afloja, en un recuento de favores o intercambio de cesiones... se convierte en algo tóxico, venenoso.
A mí, a la larga me amargaría, pero hay un montón de gente que lo ve normal así que nada, ¡bon appetit! :)

Pio dijo...

Cambia de amigas...
Será que siempre me he pagado mis cosas,sea temas culturales como cerveceo, pero de todo hay.
Esta guay que te digan que les avises para que no vayas solo, pero ya es mucho morro que encima sea invitación con todo pagado.

Mr. Rific dijo...

PIO: Y encima la que me decía lo de los conciertos ni le gusta el rock... un ejemplo claro del "vicio de pedir"
Toda una artista a la hora de salir sin dinero y acabar pedo igualmente, ¡mérito tiene!

No obstante... ¿me aceptas una Fanta o tendremos que pelear por pedir la cuenta? :P

Señorita Rock'N Roll dijo...

Me he reído leyendo tu entrada, tiene narices la cosa.

Sólo te diré una frase de mi madre, ya se sabe que la sabiduría materna ancestral nunca falla: Ante el vicio de pedir, está la virtud de no dar.

Me ha gustado esto, me quedo por aquí. :)

Mr. Rific dijo...

SEÑORITA ROCK'N ROLL: ¡Bienvenida al blog!
Esa frase de tu madre yo la he seguido varias veces con chicas demasiado descaradas: esas que se ve a la legua que solo quieren sacarte unas copas, sablearte siempre tabaco, quedarse con tu mechero nada más verlo porque les mola, que les pagues un taxi hasta su casa, etc...
Según alguno de mis colegas esa actitud "borde" me ha costado quedarme sin recompensa erótico-festiva no pocas veces... yo les digo que simplemente me quedé sin ella antes de tiempo, estoy seguro de que transigiendo en esas demandas me habría quedado a dos velas igual y encima chuleado XD

Te ruego aceptes la tradicional Fanta de bienvenida cortesía de la casa, ¡hasta pronto!

Coccinellidae. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Coccinellidae. dijo...

Bueno lo mismo que algunos se piensan que por invitar a cenar ya pueden follar, las hay que se piensan que para no parecer unas guarras antes el chico ha de pagar una cena, cine, copa.
Se puede invitar a cenar sin esperar sexo a cambio, se puede invitar a cenar a un hombre siendo mujer y que la cosa acabe en la cama... Lo primordial es querer compartir un rato con la otra persona porque te cae bien y le caes bien en ese caso no habrá problema de invitar porque te lo devolverán.

Pues no sé Rific creo que Telma da en el clavo, me da la sensación de que te prostituyes un poco jajaja, aguantando a alguna inaguantable solo por follar. Hay que procurar no rebajarse y por muchas ganas que se tenga, por mucho que hayas invitado a una a cenar, si es gilipollas y no te valora lo más mínimo, se borra de la agenda y a otra cosa mariposa. Las mejores frases para catalogar eso es el "nos vemos", "hablamos", "ya te llamo"... :-P

Alguna vez he usado eso de "a ver si invitas" pero nunca pensando en que me fueran a pagar lo que sea, invitar significa eso?? Lo digo porque a mi me han invitado a muchas bodas y siempre me ha tocado apoquinar macho! Diles "yo te invito a venir conmigo, a pasar un rato gratificante y cultural pero cada uno se paga lo suyo".

Mr. Rific dijo...

COCCINELLIDAE.: Claro que generalizar está mal, en la entrada yo hablo de estas tres chicas en particular que "parecieron ponerse de acuerdo" para usar el mismo cebo a la vez conmigo, a cada cual más descarado.
Cuando a ellas (y a alguna otra) les he dicho algo parecido a la última frase que pones en tu comentario, de repente no quieren hacer esa actividad... ¿extraño verdad? :P
Esas tres chicas sí esperan avances en metálico para dejarte hacer algo con ellas, como bien dices están bien marcadas en la agenda con el comentario adjunto "ni de coña" :)
¡Genial ejemplo el de las bodas! Invitaciones envenenadas donde las haya...

Anónimo dijo...

Pero hombre, si follan invítalas a merendar o a lo que sea, que no pasa nada. Peor es que las invites y después no follen.

Mr. Rific dijo...

ANÓNIMO: De esas tres hay dos que no follan ni invitándolas a una mariscada en Venecia con vistas al Gran Canal... la otra creo que en ese supuesto probablemente acabaría cayendo XD

Anónimo dijo...

Ay Rific,cuánto has debido de sufrir.Yo deseo que el amor llegue pronto a tu puerta,al principio no lo sabrás pero nosotros nos daremos cuenta.
Sonia

Mr. Rific dijo...

SONIA: Lo importante es que cuando llegue, salga bien. De momento este segundo requisito, años atrás, no se ha cumplido.
Todo se andará... ;)

MOANA dijo...

A qué te refieres exactamente con lo de currarme más los comentarios? Me temo que no entiendo a qué te refieres o quizá yo no me expliqué claramente. A veces al no hablar cara a cara, lo escrito da lugar a algún malentendido. Yo solo comentaba lo detestable que me resulta ese tipo de mujeres que tienen una tremenda soberbia, y consideran que para cualquier hombre, su sola presencia ya es digna del máximo de los honores. Por desgracia he conocido a alguna así y por eso lo comentaba. Debo currarme más el comentario por ello según tú?? En fin, que ya me explicarás...

Mr. Rific dijo...

MOANA: Se trata de un simple malentendido, te lo puse en plan de broma. Al igual que ponías que debería decir a las chicas que se lo curren ellas para gozar de mi compañía te puse (de remate) con tono jocoso que tú también te currases los comentarios para que yo siguiera escribiendo.
Tu comentario era tan impeclabe como de costumbre.
Sin duda no he sabido dejar del todo patente la ironía así que te pido disculpas por el malentendido.
Cara a cara me lo habrías pillado sin duda, te ruego aceptes beber a medias conmigo la Fanta de la Paz :)

MOANA dijo...

Estaba convencida de que era un malentendido. Disculpa mi torpeza por no captar tu ironía. Reitero lo de que ocurre mas a menudo de lo que pensamos. Por muy bien que uno se exprese por escrito, los gestos y el tono de voz son muy difíciles de reflejar por ese medio.

Así pues no hay nada que disculpar querido. Y mejor nos tomamos un Nestea... recuerdas?

Mr. Rific dijo...

MOANA: problema resuelto pues :)
Que sepas que llevo un tiempo ya trabajando en mi laboratorio secreto en la.fórmula de la Fanta con sabor a Nestea, por si la.ocasión se presenta... ¡Anotada queda! ;)

La Maripili dijo...

jijiji yo tampoco tengo quien me saque.... :(

Mr. Rific dijo...

LA MARIPILI: ¡Intolerable! Habrá que hacer algo al respecto :)

Eva dijo...

No se puede invitar a cualquiera a un concierto de los BRMC, que te lo estropean. La gente se cree que irse solo a un concierto es de pringaos, pero no saben lo bien que sienta concentrarse a tope en la música como si no hubiera nada más.
Eso con una petarda a la que ni si quiera le gusta el rock... mejor invertir el dinero de esa entrada en una camiseta de la calavera y los pistones ;)

PD. Hacía siglos que no me pasaba, me pondré al día con tus aventuras. Me alegra saber que sigues al pie del cañón :)

Mr. Rific dijo...

EVA: ¡Hola! Tienes razón, se trata de una petarda que no aprecia el concierto en sí... por cierto, la camiseta de la última gira de BRMC la pillé pero de las que vendían fuera de la Riviera por 4 duros :P
¡Para la próxima gira igual coincidimos!
Un regreso como el tuyo bien se merece una Fanta extra, sírvete tú misma ;)