jueves, 7 de marzo de 2013

"CATENACCIO" (el cerrojazo italiano)

Un día, de repente, entraron en clase dos chicas nuevas, como diría la zarzuela "una morena y una rubia"... pero en absoluto madrileñas.
Italianas, de Catania.

Se sentaron detrás de mí así que no pude espiarlas en condiciones, pero el resto de alumnos las observaban de manera descarada. Eso sí, cuando acabó la clase me giré y empecé a hablar con ellas en mi italiano macarrónico aprendido (método autodidacta) a golpe de cine clásico italiano en versión original y retransmisiones deportivas de la RAI a través de la antena parabólica.


Una de ellas era una rubia espectacular, me recordaba precisamente a cualquiera de esas azafatas/presentadoras de la televisión italiana que lo mismo te anuncian (en bañador) los resultados del totocalcio que acuden a un debate político para defender propuestas del partido de la nieta de Mussolini...
La chica iba muy de sobrada, en todos los sentidos.
Su amiga era más discreta y físicamente más próxima al cánon siciliano.

Me contaron que llevaban solo una semana de Erasmus, comentamos alguna cosa acerca de la asignatura y el profesor... nada interesante.
Mi compañero de fila ponía la oreja ensimismado pero no entendía nada.

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La semana siguiente solo repitió en clase la morena, la rubia debió de pensar que con ese pedazo de tetas que Dios le había dado, no hacía falta tomar apuntes.

La siciliana se sentó a mi lado, intentó transcribir en su cuaderno las notas que yo tomaba en mis folios... hasta que finalmente arrojó la toalla. Me pidió por favor que le dejara los apuntes para copiarlos en otro momento.

Acabó la clase y me preguntó cuándo me venía bien quedar para devolvérmelos, yo dije que tenía libre la siguiente hora (lo cual era falso), que si quería la invitaba a un café en uno de los bares de enfrente... ella aceptó y salimos de clase en medio de alguna risita aislada y un "runrún" considerable.

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Recuerdo muy bien aquel café, en apenas cuarenta minutos me contó su vida entera. Era hija única como yo, aquella era su primera experiencia fuera de casa y le estaba costando adaptarse.
Intuí que estaba harta de ir de acá para allá donde el resto de italianos del grupo quisieran... no me equivoqué, propuse que salieramos juntos ella y yo el viernes por la noche y aceptó sin pestañear.

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Fue una noche extraña. El bar al que la llevé actualmente no existe, era un sitio que estaba bastante bien, el único garito donde recuerdo haber pedido un cachi de calimotxo y que el camarero echara el vino procedente de una botella y abriera dos botellines de Coca-cola (sí, de marca) para rellenar el recipiente.

Nos sentamos en una esquina y le hice un repaso de mis friki-recuerdos italianos desde que nos pusieron la RAI en casa allá por el año 89... el mundial de fútbol del 90, los festivales de San Remo, los ciclos de Neorrealismo, los resúmenes de la liga cada domingo en "Novantesimo minuto", la sección "doreciakgulp" en el telegiornale...

Se rió bastante, ni por asomo esperaba poder hablar de tantas cosas que le eran familiares... en el segundo bar la besé y más tarde nos dimos un pequeño lote detrás de la columna de cierta discoteca que también lleva (snif) un par de años cerrada.


Recuerdo un instante en que ella fue al servicio y me froté las manos al pensar que me llevaría al típico piso de estudiantes erasmus/orgasmus, que con esa chica viviendo sola iba a encontrar un verdadero filón sexual.
Pero nada más lejos de la realidad, cuando saqué el tema de dónde podríamos ir para "rematar la fiesta" ella me dijo que lo sentía mucho pero era de una familia muy católica, que no se acostaría con ningún chico hasta que estuviera segura de que sería su esposo, etc.
Para colmo no vivía en un piso de estudiantes, estaba en una residencia regentada por monjas.

La noche la remataríamos cada uno en su casa (yo al menos sí lo hice) con un tremendo calentón transalpino.

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Durante el mes siguiente nos vimos dos veces más: muchos morreos, intentos por mi parte de meter mano por debajo de la ropa... uso de avanzadas técnicas de defensa personal siciliana por su parte para detenerme o impedirlo...

Después aprovechó muchos findes para recorrer España con el resto de erasmus en unos viajes organizados por cierta asociación estudiantil. Sevilla, Granada, Toledo, Santiago, Bilbao...

La última noche que salimos yo ya estaba harto de tanto besuqueo intrascendente y tenía decidido desearle buena suerte en el par de meses que le quedaban de estancia por mi ciudad, pero que yo no saldría más con ella...


Sin embargo, antes de que yo dijera nada, me comentó (bastante entristecida) que echaba mucho de menos su casa, su familia, sus amigos... que menos mal que me había conocido, que yo había sido la única persona buena y amable que se había encontrado en esos meses... añadió que no aguantaba más y regresaba a Catania, que de hecho en un par de días vendrían sus padres a buscarla para llevarla de vuelta.
"Me gustaría presentártelos, ¡les he hablado mucho de ti!", dijo.

Puse una excusa (que en parte era cierta) para librarme de conocerlos. Había visto demasiadas películas y documentales como para saber de sobra lo que un padre siciliano es capaz de hacer al ragazzo que ha metido los dedos en el coño de su única hija...







17 comentarios:

Torpe Mán dijo...

¡Joder Rific, si es que pareces novato!
El truco está en buscar chicas Erasmus provenientes de sitios menos conservadores que España, y no al revés.

Yo tengo buenos recuerdos de mis viajes a Italia, empezando por las mozas, aunque solía viajar bastante más al norte de Sicilia.

Mr. Rific dijo...

TORPE MÁN: Eran tiempos oscuros, por aquel entonces Italia nos ganaba en todos los deportes... y ahora mira, les metemos 4-0 en una final de fútbol, ¡cómo cambia el cuento! :P

P.D: Tuve mala suerte, quizás su amiga la rubia hubiera sido (aparte de inaccesible) más lanzada...

Torpe Mán dijo...

Las rubias siempre son más lanzadas. Sobre todo si son de bote...

Teresa dijo...

"Vienes a mi casa, después de meterle los dedos en el coño a mi hija..."

Habría estado curioso. Mientras no tuvieras caballo propio, no me habría preocupado (y el efecto con un periquito no es el mismo...)

Mr. Rific dijo...

TORPE MÁN: No sé, mi experiencia personal habla muy bien de las morenas y castañas a la hora de compararlas con alguna rubia de mi pasado!!!
Coñas aparte (evidentemente el color de cabello no es significativo, salvo que sean pelirrojas naturales, ¡ñam!) aquella rubia italiana jugaba en otra liga.

TERESA: "Y metes los dedos en su coño sin ningún respeto, no como un amigo... ni siquiera me llamas Padrino"
Exacto, no tengo animales pero la vida es más tranquila sin visitas de Luca Brasi. Mis ofertas favoritas son aquellas que se pueden rechazar ;)

Torpe Mán dijo...

He dicho que son más lanzadas, no más interesantes...

Definitivamente, mejor las morenas, salvo que uno esté de Berlín hacia arriba.

A veces la escasez hace que los precios suban más de lo que vale realmente la pieza.

Mr. Rific dijo...

TORPE MÁN: En aquellos tiempos sin teléfonos móviles ni internet, liarme con la morena fue una pequeña proeza, haberlo hecho con la diva habría sido (directamente) un milagro.
Tanto las unas como las otras escaseaban de lo lindo así que créeme que se cotizaban.
Con el cambio de la peseta al euro todo acabó siendo más caro, salvo en este tipo de casos ;)

Coccinellidae. dijo...

Vaya tú también veías la RAI...bueno yo era una enana cuando me ponía a ver pelis en italiano con mis padres...y la verdad que entendía más de lo que entiendo ahora.

Menuda ella, o sea que muy conservadora pero se dejó meter los dedos?? Qué loba! Bueno al padre siempre podías decirle que le habías metido los dedos...en la boca para hacerle un lavado de estómago un día que la pobre se había pasado con los chupitos de "grappa"...

Mr. Rific dijo...

COCCINELLIDAE.: No hubiera colado porque la chica apenas probaba el alcohol, fue bien educada para ser una honorable doncella siciliana :P

La RAI me gustaba bastante, casualmente nos quitaron el canal poco antes de la llegada de Berlusconi al poder y según tengo entendido, a partir de ahí eliminaron muchos de los programas y contenidos que a mi más me gustaban. Peccato!!!

Bubo dijo...

Desde luego se ha encontrado usted una atipica erasmus. Por mi parte las erasmus italianas tienen mucho que dar. (http://cafedelbuho.blogspot.com.es/2010/06/erasmus.html)

Mr. Rific dijo...

BUBU: Tu relato hace honor al mito de las becas "Orgasmus". Con aquella italiana tuve mala suerte pero por suerte no todas las estudiantes extranjeras que me he cruzado en la vida han sido católicas/apostólicas/sicilianas :)

Aquello noerayo dijo...

Jajaja, no sabia na la siciliana

Mr. Rific dijo...

AQUELLO NOERAYO: ¿Tú también crees que habían comprado un cuarto billete de avión para llevarme a Catania con ellos y hacernos pasar por la vicaría? :P

Malagueño Morboso dijo...

Muy buen blog. Me encanta. Desde hoy ya tienes un seguidor mas.

Yo también escribo en un blog, te lo dejo por aqui por si te apetece echarle un vistazo y de paso me cuentas que te parece, que aun soy novato en esto:

www.malagasensual.blogspot.com

Saludos.

Mr. Rific dijo...

MALAGUEÑO MORBOSO: ¡Gracias! Echaré ese vistazo que pides. Y ya que el título de esta entrada está sacada de un tópico futbolero... suerte contra el Oporto en Champions!!! :)

Olivia Q dijo...

hahaha que mala suerte, italiana y católica...

Mr. Rific dijo...

OLIVIA Q: Un tridente legendario: católica, apostólica y siciliana :)