lunes, 23 de enero de 2012

"La Edad de Hielo" (o "El Campamento Base")

El fin de semana más frío del año en mi ciudad suele ser el segundo de Enero.
Hace unos cuantos años dicho finde fue especialmente gélido: un frente de origen polar se ensañó con la región y las temperaturas mínimas igualaron nosequé record negativo registrado en la primera mitad del Siglo XX...

Aquel fin de semana en particular lo recuerdo porque quedé con cierta chica que consiguió poner a prueba mi (dudosa) tolerancia a las adversidades climatológicas.


A la tercera cerveza me contó que habían ingresado recientemente a su tía/abuela en una residencia de ancianos y que había conseguido las llaves del piso de la pobre mujer, ahora vacío... para hacer noche allí y no tener que regresar al pueblo de madrugada.
"Podrías venirte a dormir conmigo esta noche, si quieres..." dijo, acariciándome la mano.

Mi rostro debió iluminarse ya que en las citas anteriores jamás habíamos pasado de besarnos y magrearnos en plan light, con lo que de repente la noche cobraba una dimensión de lo más prometedora...
"Claro que quiero, de hecho... -dije, citando a Don Corleone- con la que está cayendo ahí fuera, me parece una de esas ofertas que no se pueden rechazar..."

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Subiendo en el ascensor me explicó que había un pequeño problemilla en esa casa: "estaremos sin calefacción ni agua caliente (la familia ha dado de baja todo eso) así que no te asustes si ves que hace un pelín de frío", comentó...
Resté importancia a la noticia y con tono jocoso le pregunté si por un casual sólo me invitaba para hacerle de bolsadeaguacalientehumana en la cama, a lo que ella contestó (agarrándome la entrepierna) que no, que la bolsa esa ya la tenía, que mis servicios (aunque también relacionados con el calentamiento) serían de otra índole...

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El caso es que no mentía, dentro de la casa hacía bastante frío... y sí, ya tenía una bolsa de agua caliente: en lo que yo recopilaba todas las mantas (y similares) de la casa para echarlas sobre la cama ella estuvo calentando a tope en el microondas varias tazas de agua para luego verterlas dentro de la citada bolsa.

Ya en el dormitorio, antes de acostarnos, me puse a cantar "these boots are made for walking" en lo que ella se desabrochaba las botas altas negras que llevaba... para mi sorpresa, después de quitarse la falda, las medias y el sujetador, se puso encima un gordo y áspero esquijama que tenía pinta de haber estado varios lustros (ajeno a las modas) guardado en el armario castellano que presidía el cuarto.

No me considero especialmente exquisito ni puntilloso en esas cuestiones pero, verla de aquella guisa (a ella, tan de punta en blanco siempre, tan fina y tan perfecta)... me descolocó un poco.

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Me quedé en gayumbos y camiseta, ya iba a entrar en la cama cuando de repente ella me detuvo: "no te acuestes todavía -exclamó- aún falta algo por hacer..."


Agarró un secador de pelo, lo encendió, levantó la pesada colección de mantas que cubrían la cama... y empezó a pasar el aire caliente sobre las sábanas del interior durante un buen rato.

En mi vida había visto nada parecido y así se lo hice saber: "desde luego eres una chica con recursos", comenté, alucinando ahí de pie, en calzoncillos... "ya ves -contestó sonriendo mientras repasaba la esquina interior más remota del catre- me lo enseñó mi ex, es un truquito que aprendió el pobre en la Mili..."

Apagó el cacharro depositándolo sobre la mesita de noche, agarró la bolsa de agua caliente y nos metimos (los tres) en la cama.

Sí que se notó bastante al principio el efecto del secador de pelo; la agradable temperatura entre las sábanas facilitó que no tardásemos en deshacernos de los improvisados pijamas.
En mi caso debo confesar que disfruté doblemente desnudándola, por una cuestión tanto sexual como estética: ... la visión de aquel horrible esquijama ochentero por poco consigue derribar mi glacial erección.

Por suerte segundos después, tras bajar a la mina (a ciegas, sin casco ni linterna), los fantasmas se evaporaron y la naturaleza siguió su curso...


27 comentarios:

chatnoir dijo...

jajajajaja pero tú no sabes que las mujeres somos frioleras por naturaleza?!

Besos.

ivan dijo...

Qué importantes las sensaciones que les dejas para que quieran estar a gusto contigo, sin el secador igual no habríais finalizado.

Me apunto el truco y eso que hice más mili que el Capitán Trueno.

Un abrazo

Mr. Rific dijo...

CHATNOIR: Mmm, pues ahora que lo dices... sólo he conocido a una que no lo era con lo que la estadística es abrumadora!!
De todos modos esas cosas, en otras latitudes, no pasan :P

IVAN: Aquel truco tenía su puntito eh...
Yo me libré de la mili, pero gracias a tipos como el ex de esa chica creo que he acabado aprendiendo (de segunda mano también vale) una valiosa lección en temas de supervivencia :P

Eliza Day dijo...

Pensaba que los skijamas para adultos estaban prohibidos y extintos... pero veo que no, madre mía. Bueno, una experiencia que no olvidarás al menos LOL.

Mr. Rific dijo...

ELIZA DAY: En el año en que se confeccionó el esquijama que se puso aquella chica creo que dichos modelos empezaban a estar en peligro de extinción... y sí, al poco fueron erradicados de cualquier catálogo adulto.
Pero ya sabes cómo funciona esto, el día menos pensado vuelven los pantalones de campana, las camisas con chorreras... y tendrás que acostarte con alguien que vaya vestido así, ¡qué remedio! :S

chatnoir dijo...

En otras latitudes te pueden sorprender con ropa interior color carne... juas juas

Besos.

Mr. Rific dijo...

CHATNOIR: O con uñas de los pies largas como mejillones... :P
Mientras no me sorprendan con un burka o similar, la cosa no sería TAN grave... eso sí, el sexo es más recomendable con temperaturas sobre cero!!! :)

Annie Haal dijo...

Acabo de descubrir tu blog. Divertidísimo, mi más sincera enhorabuena.

La Maripili dijo...

Sicilia, 1930....yo tuve un novio cuyos padres tenían una casa en el último pueblo de madrid por la N-I. Un frío de pelotas!
El colchón era de espuma, las sábanas de franela, dos mantas y un edredón (nórdico no, de los otros) y un par de colchas. A menudo durante la noche sentías que te faltaba el aire por el peso de tanta ropa de cama, debías dormir de lado si no querías que el pecho se te saliera por la espalda. El truco? un ladrillo de los antiguos, de adobe que minutos antes mi queridísima ex-suegra metía en la cocina de carbón. Me encantaba ir a ese pueblo, me encantaba la cocina económica, el frío, los domingos mañaneros de vinitos y tapas y quedarnos incomunicados con las primeras nevadas, era como un viaje en el tiempo.
El sexo tampoco estaba mal!

fiona dijo...

Yo no soy muy friolera, pero aún así...no te despelotas para ponerte un skijama de ésos, no cuando el siguiente paso es meterte en la cama con un maromo...de tripas corazón, coño, para presumir hay que sufrir!!! Y mira que yo soy de sufrir poco.

1besico!

Mr. Rific dijo...

ANNIE HAAL: ¡Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado.
Sé bienvenida y espero que te quedes un rato para tomar la tradicional Fanta de bienvenida, cortesía de la casa :D

LA MARIPILI: ¡Lo del ladrillo sí que es un clásico!
De pequeño pude ver cosas parecidas a esa para calentar camas, sin contexto sexual, que conste... :P
(Qué época aquella en la que en vez de Nórdicos teníamos que conformarnos con Mantas Zamoranas, eh)
Y sí, al final el calor humano acaba imponiéndose a cualquier adversidad, ¡pero cómo mola la calefacción central! :)

FIONA: Pues fue un riesgo, no creas... lo que me costó verla desnuda para acto seguido ponerse aquel atuendo imposible!!!
Sí que tienes razón, es una especie de Ley No Escrita la de guardar ciertas formas o apariencias... al menos antes del sexo!
Después de hacerlo, la guardia suele bajarse y a veces pasa lo que pasa :P

Bubo dijo...

Y lo de poner una manta entre las sábanas y el colchón? No se quillo, en Córdoba eso no pasa.

Mr. Rific dijo...

BUBO: Al final esta entrada va a ser toda una recopilación de trucos domésticos para no pasar frío en la cama... bien, bien, tomo nota de tu sugerencia por si algún día vuelvo a verme (estando tan lejos de Andalucía no me extrañaría) en ese aprieto :D

Annie Haal dijo...

Brindando con la fanta a tu salud!
;)
Un abrazo

Mr. Rific dijo...

ANNIE HAAL: ¡A la tuya (to the end!) y hasta pronto!

http://www.youtube.com/watch?v=0DjHKqb365A&ob=av2n

:)

Celia dijo...

Me parto con tus aventuras...
Pero estoy con fiona si se metia contigo en la cama claramente para desnudarse para que se puso el pijama?? yo no soy friolera, ya tienes dos. Pero lo del secador es la segunda vez que lo escucho en menos de un mes.
Ya no se me olvida.
Un besito

Mr. Rific dijo...

CELIA: ¿Segunda vez en un mes? Se ve que lo del secador era un secreto a voces... y yo pensando que se trataba de algo de lo más exclusivo!!!
Anotada quedas, y en negrita... ya que por lo que se ha comentado en esta entrada al parecer las chicas no-frioleras sois un bien escaso ;)

marieta dijo...

Yo ya me sabía el truco de secador, pero por la ex de mi cuñado, a la que por lo visto no le fue suficiente para calentar su tálamo. Como siempre, me has puesto una sonrisa... y una duda: ¿te quitarías los calcetines, no? Lo digo porque entonces el pijama parecería pura lencería.
Bssss

Mr. Rific dijo...

MARIETA: ¿La ex de tu cuñado también hizo la mili? :P
Resulta que al parecer es un método mucho más popular de lo que imaginaba... y contestando tu pregunta: sí, para dormir siempre me quito los calcetines, incluso en un iglú como aquel.
Detalles como ese son lo que hacen que la situación pase de ser un encuentro sexual a convertirse en una especie de acampada entre hermanos catequistas... ;)

Alma dijo...

Me da igual el frio que haga allá donde sea que sucediera esta historia...lo del skijama no tiene excusa!!!. Yo soy friolera con premeditación, alevosía y sabañones en las manos, y ni en mis peores momentos de congelación al borde de la hipotermia me he lucido de semejante guisa... al menos no la primera noche!!!! jajajaja

Mr. Rific dijo...

ALMA: "al menos no la primera noche!!!!"??? Mmm, tendrás que explicar hasta qué punto de comodidad anti-sexy has llegado, tras adquirir confianza con algún amante :P
(Qué malo es a veces bajar la guardia... y a la vez ¡qué necesario!)

Alma dijo...

Mira cielo, el día que yo me coloque un skijama de esos es porque estoy solita en la cama. Jamás tuve tanta confianza con un hombre como para usar uno de esos en su presencia (se sobreentiende que un hombre que quisiera beneficiarme esa noche para empezar (y sucesivas noches si se deja).
Por cierto que coincido totalmente con lo que has dicho en el parentesis oye, es tan verdad...no te puedes imaginar ahora mismo la punta que le podría sacar a esa frase...

Mr. Rific dijo...

ALMA: Pues ten cuidado con la punta, que con las guardias bajadas se acaban clavando hasta donde dice Toledo :P
Estoy contigo en lo que dices, atuendos como ese son una especie de tabú a la hora de seducir, habrá que cruzar los dedos para que no vuelvan a ponerse de moda... ni las bermudas color fosforito!!!

Speedygirl dijo...

Pero,pero, pero, ¿no te has enterado? Los esquijamas son el último grito en lencería sexi! jajajaj, buen post, me he reido!

Mr. Rific dijo...

SPEEDYGIRL: Quizás metiendo la tijera en alguna parte, una transparencia por aquí, un encaje por allá... mmm, quién sabe, no te diría yo que no eh :P

Bienvenida al blog, ¡los superpoderes siempre son bien recibidos!
Espero aceptes la tradicional Fanta que ofrecemos con la primera aparición :)

Princesa Negra dijo...

Así me gusta!!!! que puede hacer un pijama feo contra la naturaleza?..... Y más despúes de estar esperando en calzolcillos a que calentara la cama. Espero que no te resfriarás.

Mr. Rific dijo...

PRINCESA NEGRA: Los esquimales también se relacionan... ¿No?
Pues eso :P
(no hay dolor)