martes, 20 de julio de 2010

En Tierras Inexploradas

Desde que arrancó la velada supe que algo fallaba, pero nada logró anticiparme el desenlace...
Dos horas antes ella apareció en la esquina de la óptica luciendo un vestido muy serio, caminando con aires de señorona... pero con un bolso, complementos y maquillaje más propios de una quinceañera daltónica.
(¿puede la institutriz de Heidi llevar un reloj de Hello-Kitty?)



En el primer bar confesó tener 32 años (dos más que yo, por aquel entonces), y a su delirante estética le sumó un modo de hablar... inclasificable.
Sólo era capaz de conversar (como todo buen opositor) sobre sus estudios, y más allá de dicho tema estrella sólo encontró interesante debatir acerca de cierta serie de TV que solía grabar cada semana... algo así como su única ventana al mundo exterior entre lección y lección del extenso temario.
Yo no veo series de televisión, pero igualmente fingí conocer y seguir (fascinado) aquella de la que me hablaba.



En el segundo bar propuse pedir unos chupitos pero ella rechazó cualquier clase de bebida alcohólica. Comenzó a sonar una canción de La Oreja de Van Gogh y ella se entusiasmó, obligándome con su patoso balanceo a pedir un cubata, del peor whisky que tuvieran, corto de coca-cola.
La observé ahí sentada en un taburete de la barra, asiendo nerviosa su zumo de piña, canturreando ñoñerías o hablando sin parar sobre su pueblo y las carreras que estudian sus hermanos... (¿puede el ama de llaves de "Rebeca" llevar unos pendientes de Pucca?)

Yo ya no sabía que hacer... constantemente se me iba el ojo al reloj pero el tiempo no avanzaba. ¿Por qué había aceptado quedar aquella noche? ¿Acaso me encontraba tan condenadamente sólo últimamente?
Con el murmullo de su cháchara de fondo (asintiendo con la cabeza pero sin ser capaz de escuchar ni una palabra) traté de recordar los motivos de la cita... fue entonces cuando de repente se abrió la puerta del bar y entró un señor precedido de su enorme perro, reaccionando mi acompañante de manera singular, echándose a mis brazos: "ay ay ayyy… ¡tengo pánico a los perros!", exclamó.

Mirando fijamente a aquel despropósito de mujer, recordé las dos razones que me impulsaron a salir con ella tras haberme negado a hacerlo durante los meses anteriores en que ella, descaradamente, lo había dejado caer más de una vez:
1- ...mi agónica soledad (dos meses sin contacto femenino)
2- ...y que hablando con ella esa misma tarde por el messenger, me dijo que este finde estaba sola en casa.
En fin, ya ordenados mis pensamientos y desterrado cualquier escrúpulo, tragué saliva, la estreché entre mis brazos y, confiando en que si jugaba bien mis cartas esa noche acabaría follando... la besé.



A ella, por supuesto, le pilló todo aquello por sorpresa (le dejé con la palabra en la boca), pero no me rechazó... sin embargo ¿cómo describirlo?
Besaba con la boca cerrada, dando piquitos chiquitines, lo que una amiga describiría más tarde (con gran acierto) como "besos de pajarito".
¿Desventajas? Mi libido por los suelos incapaz de remontar... ¿Ventajas? Por fin había logrado que se callase...

Me costó un rato largo y no poca pericia conseguir que entreabriera la boca y poder profundizar en la faena, rozar su lengua con la mía se convirtió en una empresa tan épica que una vez entraron en contacto ambos apéndices estuve tentado de interrumpir la gesta para exclamar a viva voz: ¡TIERRA!
(¿puede la prota de "Sonrisas y Lágrimas" cuando va de paisano llevar un colgante de Kuromi?)



Como quien frota incansable dos cantos bajo la lluvia, finalmente acabó saltando una chispa que encendió la consiguiente hoguera... era el momento de irse del bar.
-¿Nos vamos? – pregunté.
-Vale, ¿dónde te apetece ir ahora?- dijo, mientras se ponía la chaqueta.
-Mmm, ¿podríamos ir a tu casa?- sugerí, pero ella cambió el gesto, de repente le invadió una extraña preocupación.
-Es que... -me miró fijamente, bajando la voz- nunca lo he hecho antes.
-¿El qué... llevar a un chico a tu casa? Tranquila que no soy El Sacamantecas...- sonreí tratando de tranquilizarla, pero ella cada vez agachaba más la cabeza.
-No, no... es que nunca "lo he hecho"... con nadie.

No insistí. Estuvimos la media hora siguiente metiéndonos mano (yo a ella más que ella a mi) en el banco de una plaza cercana, hasta el preciso instante en que ella "consideró que ya habíamos rebasado el límite", poniendo un casto fin a la cita plantándome en la boca un beso-pajarito.
Cada uno marchó para su casa.
Al día siguiente ella me eliminó del messenger.

9 comentarios:

panterablanca dijo...

Pues qué quieres que te diga. Yo casi que estoy por darte enhorabuena, jajajajajaja!!! No sé, algo me dice que no hubiera sido una alumna demasiado aplicada.
Oye, estas historias son de verdad o te las inventas?
Besos salvajes.

Mr. Rific dijo...

Eso es Pantera, los preliminares ya fueron de lo más decepcionante así que como para abordar algo tan serio como una "iniciación tardía"...

¿Queda acaso alguna fiera "por estrenar" en su jungla? Por aquí en mi barrio alguna se resiste...
¡Besos fanta-sticos!

P.D: ...ni una coma es inventada

Entre pieles dijo...

Pues casi mejor que te haya borrado, la verdad. Menuda elementa. Y lo digo por todo el conjunto, no sólo por el factor virginal.

Mr. Rific dijo...

¡Que razón tienes Entre Pieles!
Yo recuerdo aquella cita como un ejercicio de masturbación... pero acompañado, porque o hacía yo algo, o el espíritu santo no se dignaba a asomar y obrar el milagro.

¡Un saludo!

Vir dijo...

holaaa yo oposito también pero es de lo único de lo que no hablo, por cierto desteeeesto a la Oreja pero no sé si me cae peor la Oreja o El Sueño de Morfeo, estoy entre los dos superventas.
Me he reido un montón con este post, bueno y con todos tienes un arte para contarlo!

panterablanca dijo...

Hombre, alguna debe quedar por estrenar, pero debe ser delito, a ciertas edades, estrenarla ;-P
Besos selváticos.

Mr. Rific dijo...

VIR, para mi Amaia Montero es algo así como la encarnación del Anticristo para adolescentes (aunque ya va cumpliendo años la mujer)... para adultos sigo dudando entre Emilio Aragón y Florentino Pérez
:D

Se comenta por ahí que LODVG cambió de cantante hace un par de años, pero yo reto a los del CSI a que encuentren diferencias... es algo paranormal.

PANTERA, eso pensé yo: ojalá esta chica recapacite y deje atrás la virginidad pronto, pq tampoco es plan de cerrarse en banda a semejante placer de la naturaleza... pero que sea otro acomodador el que pique la entrada del estreno.
Yo dejé de comer palomitas hace tiempo, gracias.

¡Besos multilaterales!

Dani dijo...

De lo mejor que he leído en tiempo. Menudo descojone... xDDDDD

Mr. Rific dijo...

Gracias Dani, ¡y bienvenido por estos lares!
Historia de esas que se escriben solas, 100% real, sin salsas pero con algún aditivo...
Sirvase usted una Fanta cortesía de la casa, el bar está al fondo a la izquierda
:D