jueves, 15 de septiembre de 2011

"EL TARRO DE LAS ESENCIAS" -Cuento Circular de Agosto, 3ª parte-

(...viene del post anterior)                    -pinche AQUÍ para verlo-

Sonrío al leer el sms y (no sé por qué) en ningún momento dudo de que la información en él aportada sea cierta... pero por más que lo intento no consigo recordar el nombre de la dueña de aquellos datos.

Aún así guardo en la agenda de mi móvil el número recibido (bajo el pseudónimo "Amiga de Nuria"), me ducho, agrego su contacto al messenger mientras devoro un helado de cheesecake y voy al cine de verano tal y como tenía previsto antes de que mi penúltimo viernes de agosto se convirtiera en una especie de episodio cutre de Melrose Place.

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Salgo del cine casi a la una de la madrugada y camino de casa envío un sms a "la amiga de Nuria", por si acaso...

Ella me llama, está con un par de amigos en una plaza cercana y me cita media hora después en el mismo bar barato donde veinticuatro horas antes montamos el numerito.
Su voz no suena especialmente entusiasmada ni presurosa... así que decido tomármelo con calma.


Aún así llego puntual al bar, bajo las escaleras y me siento en la misma esquina, mismo taburete... se me acerca una guapísima camarera (distinta a la de la víspera) y pido una jarra de cerveza.

La música es tan súmamente atroz que me pongo disimuladamente los cascos del MP4, busco algo altamente cañero para solapar lo que suena en el local y finalmente pulso play cuando llego a la carpeta "the downward spiral" de Nine Inch Nails...

Pasan diez minutos de la hora convenida, quince... y nada, la chica no aparece.

Mi retorcido cerebro (seguramente influenciado por las perversas melodías de Trent Reznor) da una especie de requiebro y de repente siento la tentación de llamar a Nuria, decirle que venga, que se dé prisa así cuando su amiga entre en el local nos sorprenderá comiéndonos la boca... "combate nulo", declararía el juez.

Pero la camarera interrumpe mis maquinaciones. "Quítate eso de las orejas hombre... si quieres que ponga alguna canción que te guste aprovecha para pedirmelo ahora que hay poca gente"

Me quito los cascos y ladeo la cabeza. "No es lo que piensas -miento- estaba oyendo las noticias, la situación en Libia está al rojo vivo... y además Nacho Polo parece ser que está rehaciendo su vida en Ibiza en compañía de un marinero lituano cuyo barco encalló este verano en Baleares, ¿no te parece maravilloso este mundo en el que vivimos?"
Ella sonríe.
"Aún así te haré caso -prosigo- ¿tienes algo de Calamaro? Y dime... lo de aprovechar que hay poca gente para hacerte peticiones... ¿sólo sirve para la música o es extensible a otras cuestiones?"


Hablamos cinco minutos más, ella se muestra amable y busca canciones del argentino en el ordenador del bar... no sé si irá con segundas pero acaba eligiendo "Loco".

Hace cuarenta minutos que la amiga de Nuria debería haber aparecido. Pido el correo electrónico a la camarera pero no me lo da. Acabo mi bebida y me voy a casa.

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El sábado a mediodía unos amigos me invitan a una fiesta, la primera botella se abrirá en casa de Jaime bien prontito, a las ocho...
...confirmo mi asistencia y cruzo los dedos para que no pase como la última vez, que fui con mi camiseta de The Libertines y muchos de los desconocidos presentes (al ver el careto de Pete Doherty estampado en mi pecho) me tomaron por el camello de la fiesta.


¡La de gente que me pidió (como mínimo) porros!... y yo apenas "equipado" con mi cajita de Smint sabor peppermint, repartiéndoles triangulitos mentolados... "prueba esto y luego me cuentas qué tal -les decía, con tono cómplice y susurrante-, y no te preocupes... son cortesía de la casa"

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La amiga de Nuria asoma por el messenger. Su nick es la frase de una canción con lo que sigo sin saber cómo cojones se llama...
Me saluda indiferente, como si no me hubiera dado plantón la noche anterior.
Le pregunto dónde se metió y me dice que por ahí con un amigo... también desliza que esta noche no puede salir, debe quedarse en casa con el crío.

El motor de mi mente calenturienta se arranca al grito de "¡acción!". La película que yo sólo acostumbro a montarme (antes de algunas citas suicidas) echa a rodar...


Le pregunto si le apetece quedar a primera hora de la tarde, para un café y tal... ella acepta e instantáneamente consulto mi reloj de pulsera, ya empiezo con mis extraños cálculos... ¿el objetivo?
Quedar pronto, hacer la "entrada express", llevármela a casa, follar y estar libre con tiempo de sobra para ducharme, vestirme, picar algo e ir a la fiesta en casa de Jaime.

"Me vendría mejor quedar prontito, sobre las cuatro o así... -le escribo- ¿qué te parece?"
Me dice que sí, a las cuatro en el parque al lado de su casa, junto a la estatua.

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Son las cuatro en punto y hace un calor asfixiante. Por suerte los árboles del parque dan buena sombra... y para variar allí no hay nadie.

Diez minutos después la llamo por teléfono pero no obtengo respuesta... cuando estoy a punto de irme ella me llama.
"¿Qué paaaaasa?", es su saludo.
"Pues que hemos quedado ahora a las cuatro en el parque ¿no? Te llamaba porque no aparecías", contesto.
"Sí, espeeeeeera que ya vooooooy..." -añade- "que le preparo un bocadillo a mi hijo y voy para allá"
"¿Estás todavía en casa pues?", yo alucino.
"Síii, ahora voooy, espera un poco chacho, no tardo"
"¿Cuánto es un poco? -insisto en lo que empiezo a encabronarme, por no hablar de ese "chacho" que me llega al alma...- ¿Tu casa queda lejos de esta estatua?"
"Cinco minuuuutos, que ya vooooy"
Colgamos.


Considero seriamente la posibilidad de irme a casa, pero las ganas de poner en marcha mi perverso (y ansioso) plan se imponen al fastidio reinante.
Me quedo mirando la estatua del parque, extiendo los brazos en señal de resignación: "No me mires así -exclamo- tú harías lo mismo"

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Por fin aparece, a las cuatro y veintítrés.
Camiseta de tirantes ajustada marcapezones dejando a la vista el ombligo, pantalón largo de chandal, chanclas plateadas... hola, dos besos y nos vamos al bar más cercano.

Le pregunto por su "espantá" de la noche anterior, pone cara misteriosa así que le pregunto directamente si me dejó plantado para irse con alguno de sus amigos... ella asiente, y confiesa que ha llegado a casa a las 10 de la mañana.
"Y aparte del de ayer... ¿Tienes muchos otros amigos con derechos?", pregunto...
"Algunos", contesta...
"¿Y hay sitio para uno más? -sugiero mientras poso mi mano en su rodilla, el ataque express ha comenzado- "en ese caso yo me ofrezco voluntario..."
"Siempre hay sitio", dice sonriente...
...estoy a punto de acercarme a besarla pero se lleva las manos a la barriga. "¿Dónde está el servicio aquí?", me pregunta.

Antes de que pueda decirle que es la puerta del fondo detrás de la barra, ella levanta la vista hacia el camarero y a viva voz exclama: "oyeeee, ¿ónde está el váter?"
Durante su ausencia me entran ganas (por segunda vez en apenas media hora) de salir por patas... de hecho me acerco a pagar la cuenta y me hago la solemne promesa de dejarla ahí tirada en caso de que tarde un par de minutos más en volver... la cuenta atrás alcanza los números rojos pero finalmente regresa, sobre la bocina.

Se sienta a mi lado con cara descompuesta. "¿Te encuentras bien?", pregunto.
" -responde con desgana, sin mirarme a la cara- es que m'abía entrao un poco de diarrea... pero ya paece que se m'a pasao"


¿Por qué no me fui cuando tuve la ocasión?
Los siguientes diez minutos reculo en mi asiento, guardo la distancia y mantengo el peso de un simulacro de conversación, haciendo tiempo antes de nuestra inminente despedida.

Saliendo del bar ella se rasca con fuerza el brazo, aparta la mano y descubre en su piel un punto rojo bastante machacado... "¿Te ha picado algún bicho?", pregunto.
"¡Qué va! -contesta- son espinillas que me salen... y las reviento..."

Volvemos al parque y nos despedimos. Dos besos.

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Caminando hacia mi casa pienso en el desagradable aroma que despedía la amiga de Nuria en el momento en que me acerqué para plantarle los dos besos finales en las mejillas... un olor con el que ya me había cruzado antes, varios veranos atrás... merendando con cierta chica vestida de blanco, en el Rosco King...


lunes, 22 de agosto de 2011

PERO... ¿TE LA TIRASTE O NO TE LA TIRASTE? -Cuento Circular de Agosto, 2ª Parte-

Nuevamente Agosto. El calor es tan insoportable que me empuja a la calle en busca del remedio menos recomendado por las Autoridades Sanitarias: un local con el aire acondicionado a tope y varias jarras heladas de cerveza.

Todavía sigo por ahí cuando recibo un inesperado sms de Nuria, a las 23:10: "Al final he podido salir un jueves a tomar algo y tú? Bss!"


Curioso. Trato de hacer memoria y finalmente caigo en la cuenta de que la última vez que Nuria y yo hemos quedado fue el pasado mes de Marzo, un encuentro exclusivamente sexual, poco satisfactorio (entre aquellas frías sábanas ella me dijo que estaba muy acatarrada y que tenía la intención de contagiarmelo... por suerte sus virus resultaron ser de fogueo)... recuerdo el ruido infernal que desprendían los muelles de su cama, el sabor amargo de su sexo y que tuve que salir de allí pitando ante la inoportuna (tuvieron el detalle de avisar por teléfono) llegada de sus padres.

Vuelvo a leer un par de veces el mensaje y llego a la (optimista) conclusión de que Nuria quiere jaleo esta noche.
"Si me busca me va a encontrar", pienso. Lamentablemente lo que ella no sabe es que me va a encontrar... borracho.

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Contesto proponiendo quedar y ella me cita en cierto bar famoso por sus precios anticrisis.
Diez minutos después aparezco (ella y otra amiga están compartiendo un cachi de calimocho sentadas junto a a barra), saludo, agarro un taburete, me siento entre medias y pido mi sexta jarra de medio litro de cerveza en lo que va de sesión vespertina.

Nuria nunca fue de mucho hablar y la amiga tampoco parece que sea un prodigio de elocuencia... se limitan a pasarse el cachi canturreando (con la mirada perdida) las canciones que ponen en el garito... de repente suena una (yo no la conozco) y ambas se entusiasman, corean el estribillo ("y yo que soy de los malos quisiera volverme bueno..."), Nuria me mira fijamente, me apunta con el dedo y sonriendo maliciosamente afirma: "tú eres de los malos"

"Te equivocas" -protesto, señalando la TV de bar- "aquí el peor de todos es ese..."
Las dos miran hacia la pantalla, allí Wesley Snipes con gafas de sol y gabardina negra reparte palos a diestro y siniestro... Nuria se ríe y pregunta qué peli es esa, contesto que no estoy seguro del todo pero que hay tres posibilidades: "Blade", "Blade 2"... o "Blade 3".


La amiga de Nuria finalmente interviene: "Es verdá! En toas esas sale ese... el Güil Esmíz... ¡el príncipe de Belér! ¿a que sí?"
Pedí otra jarra.

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La amiga se va al servicio así que aprovecho la oportunidad para acercarme a Nuria y poner las cartas boca arriba: "¿qué tienes pensado hacer esta noche? ¿habeis quedado con más gente? En cuanto he visto tu mensaje no he dudado en acudir... no tengo nada en contra de tu amiga pero... ¿hay alguna posibilidad de que te secuestre después un ratito? etc..."

Ella se pone a la defensiva. "No, no, no... esta noche no dejo a mi amiga tirada, así que ni se te ocurra insistir, bla bla bla"

La camarera cambia de canal, ahora sale boxeo en Eurosport... la amiga regresa del WC y Nuria le toma el relevo. Se incorpora del taburete sonriente tras haberme parado los pies, sacando pecho nos dice: "aquí os dejo entretenidos con el pressing catch, no tardo"

La amiga observa la pantalla y nuevamente se anima a hablar: "pues esta semana han puesto en la Sesta la peli de Rocky, no veas lo que le gusta a mi hijo, se pasó tol día siguiente dándome golpes"
Creo (eso me parece) que le pregunto por la edad del crío... y por qué no da los puñetazos a su padre en vez de a la madre...
A lo primero contesta ¿5 años? (demasiada cerveza a estas alturas de la noche) y a lo segundo que el padre se largó hace tiempo dejandola tirada con el crío.


No sé por qué lo hago, el caso es que (instintivamente) busco en mi bolsillo por si me queda algún naipe marcado aún por repartir... Nuria no tardará en regresar así que estamos ante lo que vulgarmente se conoce como "una partida rápida".

Me aproximo y le susurro atropelladamente cosas al oído, dejo mi mano izquierda sobre su rodilla, la derecha al principio sujeta el respaldo de su taburete hasta que la dejo caer sobre su coxis... me acerco más y...

...cuando Nuria baja las escaleras procedente del servicio, su amiga y yo ya nos estamos besando.

No nos damos cuenta de cómo se acerca y agarra su bolso... lo que sí escuchamos (perfectamente) es un rabioso "que os den" que suelta antes de enfilar (orgullosa) la salida del bar.

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A pesar de la escenita la amiga de Nuria ni se inmuta, no hace el más mínimo amago de ir tras ella...
Un rato después (otra jarra más por el camino) apenas me tengo en pie pero aún así intento llevármela a algún rincón oscuro y apartado.
La chica no accede y se acaba la cita.

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VIERNES. Después de comer enciendo el ordenador y Nuria asoma en el messenger hecha una furia.
"Te parecerá bonito..." -saluda- "¿Se puede saber en qué estabas pensando?"

Trato de calmarla, me excuso (lo intento) como buenamente puedo... no resulto convincente pero tampoco pongo demasiado esfuerzo en serlo.
Ella en cambio se está quedando a gusto, poniendome de vuelta y media.
"¿Te la tiraste?", remata.
Le pregunto si no ha hablado con su amiga o qué... me dice que sí, pero que no se fía de lo que (cito textualmente) "esa zorra" le cuenta...


Trato de tranquilizarla admitiendo que no me he acostado con su amiga, pero ella tampoco da crédito a mis palabras... "eres un cerdo", insiste.

¡Hasta aquí! Ya he tenido suficiente... no más disculpas ni justificaciones, el Imperio Contraataca.
"Por cierto Nuria" -tecleo- "¿podrías darme el teléfono de tu amiga... o el mail? Es que anoche con la tajada que llevaba se me olvidó pedírselo"

Insultos aparte, lo más suave que me contesta es "¡Pero cómo pudiste liarte con ella! ¡No me lo explico!"
Planteo nuevamente a Nuria que yo desde el principio quise haberme ido con ella, pero que como me dijo que no... pues eso, que se complicó todo.
También deslizo que me gustaría compensarla de alguna manera, si fuera posible...

"Ya bueno. Pero... ¿te la tiraste o no te la tiraste?", repite por enésima vez... nuevamente niego los cargos que (tan cansinamente) se me imputan.
"¿Por qué no volvemos a quedar y hacemos las paces como Dios manda? Vente...", sugiero, aprovechando sus aparentes dudas.
"Ok" -responde- "dentro de media hora estoy en tu casa, ¿de acuerdo?"

Cerramos el messenger. Alucino en colores camino de la ducha...

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Cuarenta minutos después Nuria entra en mi casa, deja las sandalias en el recibidor y me acompaña hasta el dormitorio.
Hablamos apenas un par de minutos antes de acostarnos.

Su sexo sigue teniendo cierto regusto amargo (me pregunto cómo sabrá el de su amiga), el calor es asfixiante (aún no son las 5 de la tarde) y las sábanas acaban empapadas... me levanto por una botella de agua fresca y de regreso descubro que su sudoroso cuerpo brilla con luz propia en la penumbra de mi cuarto.

Nuria da un trago a la botella y se levanta de la cama.
"Bueno, pues ya hemos hecho las paces -se pone el sujetador y recoge las bragas del suelo- así que me voy a casa..."
"¿Ya? ¿No quieres quedarte a la merienda?", comento con tono travieso.
"Mejor no, lo malo si breve, ya sabes...", -añade en lo que termina de vestirse, recogiéndose el cabello húmedo en una coleta.
"Entonces..." -no puedo evitar soltarlo- "¿me vas a dar o no el teléfono de tu amiga?"

Nuria me mira boquiabierta, agarro papel y boli de la mesita... se lo extiendo.


Sale de la habitación murmurando algo ininteligible y abandona mi casa con un sonoro portazo.

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Cincuenta y dos minutos después Nuria me envía un sms cuyo texto arranca de la siguiente manera: "Si tanto te interesa aqui tienes...".
A continuación añade el número de móvil y el correo electrónico de hotmail de su amiga.
Amiga cuyo nombre, por cierto, sigo sin recordar...

(Continuará...)     (ver desenlace AQUI)


martes, 16 de agosto de 2011

Cuento Circular de Agosto - 1ª parte: "La llave del gas" -


"INTRO":

También sucedió en Agosto, aunque hace ya unos cuantos veranos de aquello...

Quedé una tarde con Carla para merendar en uno de los establecimientos de la cadena "Rosco King".
Recuerdo su vestidito blanco de verano, tan vaporoso y de generoso escote... el visible lunar de su seno izquierdo... y que acompañé mi bebida con un delicioso donut de color naranja.
También recuerdo que todo iba sobre ruedas: amena charla, guiños cómplices, risas, algún roce bajo la mesa...

Pero de repente Carla hizo algo extraño.
Se echó para atrás en la silla y volvió la cabeza hacia la zona de la puerta de entrada, observando el escaparate que daba a la calle... amagó con incorporarse y finalmente se alzó un poco deteniéndose a media altura...
...tras oirse un (apenas perceptible) ruidito se sentó de nuevo.

"Es que me pareció ver a un conocido, pero no...", explicó.

A continuación ella agachó la cabeza y perdió su mirada en la taza de café, dándole vueltas con la cucharilla una y otra vez... mientras tanto, un intenso aroma a excremento comenzó a impregnar el aire de nuestra mesa.


"Bueno" -prosiguió, tratando de romper el incómodo silencio- "¿y qué más me cuentas?"

domingo, 31 de julio de 2011

¡Olé!

De niño, seguí bastante los toros. Mi abuelo era muy aficionado y solía ver con él las (muchas) corridas que televisaban, él me explicaba todos los detalles, misterios y entresijos de cada faena, me hablaba con pasión de los grandes mitos que disfrutó en su juventud (sobre todo su adorado Antonio Ordóñez) y me llevó varias veces a la plaza.
Según fui creciendo perdí el interés por la fiesta, dejé de prestar atención a las crónicas, reportajes... y hace (aproximadamente) diez años que no asisto a una corrida en directo.

Mi época de mayor afición coincidió con el par de veces que salí con una compañera del instituto cuyo padre era mozo de espadas en la cuadrilla de cierto torero local (de escasa fama más allá de los límites de la provincia)... aquella fue la primera vez que usé mis nociones taurinas para "seducir" a una chica, y como buen lance de novillero novato (yo tenía 15 añitos recién cumplidos) salí embestido, revolcado y magullado.

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En mayo de 1996 vi en televisión una de las mejores corridas que recuerdo, una Goyesca en Las Ventas donde Joselito despachó seis toros con sendas faenas a cada cual más memorable.
Caprichos del destino: el sábado noche siguiente al citado evento conocí en un bar a Isabel, una fan fatal de Joselito que no hacía más que hablar (con gran emoción, ante el sopor del resto de parroquia antitaurina) de la goyesca, de lo bien que lo hizo su torero, lo guapo que era, lo bien que le sentaban los trajes de época...


Como yo era el único de los presentes que sabía de lo que estaba hablando entablé conversación con ella.
Como supe seguirle el juego y compartir entusiasmo por aquella mítica tarde en las Ventas, acabé "gustándole" y al final de la noche nos liamos en su portal.

Los siguientes meses nos enrollarnos tres veces más, pero nada serio... ella estaba locamente enamorada de un morenazo que estudiaba fuera y que sólo venía a mi ciudad en puentes y vacaciones.
Obviamente en verano ella se centró en su objetivo prioritario pasando de mi bastante, pero con el final de las vacaciones Isabel me tendría reservada una jugosa sorpresa.

Una noche en un bar me confesó que su padre (un eminente médico) y ella tenían abono en la plaza de toros para la feria taurina local... me dijo que su padre no podía asistir a una de las tardes así que le gustaría que yo la acompañara, que me invitaba.
Acepté.

Aún conservo la entrada, eran de un abono de los buenos (Tendido 1, sombra, contrabarrera, fila 2), 8.800 pesetas del ala... cerca de nosotros estaban los dos alcaldes (el saliente y el entrante), algunos ilustres periodistas, escritores... y un actor que por aquel entonces arrasaba en televisión.


Toreaban Ortega Cano, José Tomás y el torero local de escasa fama nacional (no sé si todavía acompañado en la cuadrilla por el padre de mi primer "rollo taurino").

El más veterano de la terna se había casado el año anterior con Rocío Jurado y había anunciado que aquella sería la temporada de su retirada... estuvo bastante desganado y liquidó la tarde con el piloto automático.

Isabel y yo teníamos más ganas de ver al que estaba siendo la gran sensación del momento: el debutante José Tomás.
Era su primera temporada de Matador y estaba dando mucho que hablar... sin embargo a mi no acababa de convencerme, sobre todo por su estilo temerario. Las veces que lo había visto en TV siempre lo enganchaba el toro, se acercaba tanto que rara era la corrida que salía sin un percance. Para mucha gente aquello era genio y torería, pero a mi me ponía muy nervioso verle en ese plan kamikaze.

Sin embargo tras verle torear aquella tarde (en la que se llevó dos espectaculares volteretas) en directo acabé rindiéndome ante su estilo y entró en mi top 5 de preferidos.

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Como dije antes, he perdido mi afición y ya no sigo los toros... sin embargo el otro día sí estuve pendiente del regreso a los ruedos de mi admirado José Tomás, quince meses después de la brutal cornada que casi lo fulmina en una plaza mexicana.

Quince meses después...
... y yo tuve la suerte de verlo torear quince años antes.
Gracias Isabel, donde quiera que estés.


sábado, 16 de julio de 2011

De la Fanta... al "Trina"

RULETA RUSA: Ante fines de semana desiertos de planes, jugar a la "ruleta rusa" con el móvil supone redactar un sms agudo e insinuante (pero impersonal) proponiendo quedar... y enviarlo a varias chicas a la vez.

Vaya por delante que este sistema rara vez funciona, que si lo mandas a un mínimo de cinco chicas date por satisfecho si te contestan (y casi siempre poniendo excusas) dos... y no es porque sean unas maleducadas, simplemente que se ve a la legua lo que tramas y a ninguna le hace especial gracia que después de haber estado desaparecido una temporada asomes la cabeza así, a saco.
Pero como la ley de la oferta y de la demanda es impredecible y caprichosa, alguna que otra vez suena la flauta y recibes respuestas afirmativas... como la de Eva el otro día.


EVA: Me lié con ella por primera vez cierta extraña noche en la primavera de 2007. Al día siguiente ambos convinimos que había sido un error y que el garrafón del "Luxor" nos jugó una mala pasada... sin embargo el año siguiente nos reencontramos otra noche y se repitió la historia... unos meses después más de lo mismo... así que con estos antecedentes su número (papeleta) telefónico acabó siendo incluido de modo recurrente en las rondas (sorteos) de los citados mensajes disparados a bulto.


Eva era de las que nunca contestaban, estando sobria pasaba de mi olímpicamente... sin embago (para mi sorpresa) el otro día vio el mensaje y me llamó.
Me dijo que había venido una amiga suya de Huesca a pasar el fin de semana y que si me animaba a salir con las dos por ahí...

Desde el principio (por las cosas que me dijo) se notó descaradamente que el interés de Eva no era suyo personal, que más bien pretendía "colocarme" a la amiga...
A las nueve en la plaza.
Acepté.


EL EXTRAÑO CASO DE LA CHICA NATURAL DE HUESCA CON ACENTO GALLEGO: Isa, la amiga de Eva, no estaba del todo mal... muy morena, alta, ojos grandes y larga melena rizada.
Había venido el finde a mi ciudad para hacer un examen de oposiciones a nosequé tema penitenciario y se alojaba en casa de Eva.

Ya en el primer bar mis suposiciones acerca de una posible encerrona quedaron confirmadas: Eva no dejaba de cantar las alabanzas de su amiga, ponía en suerte temas de conversación que evidenciaban aficiones comunes entre Isa y yo, se ausentaba bastante al WC dejándonos a solas...
En una de esas ocasiones pregunté a Isa por su (fortísimo) acento gallego, si venía de familia, etc... a lo que me contestó que no era consciente de hablar con ese acento (¿?), y que ella había vivido toda la vida en Huesca salvo unos pocos meses (por cuestiones de trabajo) en Canarias.

Al tercer bar el alcohol empezó a hacer de las suyas, las conversaciones se volvieron más "picantes", me puse a coquetear descaradamente e Isa comenzó a soltarse, respondiendo favorablemente al tonteo... hubo un momento (cierta frase suya, un gesto) en que vi la cosa bastante bien encarrilada, pero de repente un factor inesperado vino a sembrar la duda y a liarlo todo... el factor "Eva".


LA PÓCIMA DE ASTERIX: Eva, siguiendo su costumbre de "no querer nada conmigo estando serena pero borracha la cosa cambia", se había mantenido toda la noche en un discreto segundo plano ejerciendo de eficaz "Celestina".
Sin embargo a la cuarta consumición dio un paso al frente y se unió a la pelea, tonteando conmigo y añadiendo un buen puñado de pimienta a los temas que se trataban... ya no representaba comercialmente a Isa, sus prioridades pasaron a ser (descaradamente) otras.


¿Qué podía hacer yo? Veía serias posibilidades con Isa y a la vez sabía que si Eva se metía en faena la cosa estaba "garantizada"... ¿debía decantarme por la (siempre sugerente) novedad o la (nunca desdeñable) seguridad?
Dadas las circunstancias consideré lo más sensato dejar (si realmente estaban interesadas) que ellas decidieran.

Me levanté a pedir otra ronda y desde la barra me fijé discretamente en ellas, discutían en la mesa... sin mal rollo pero era evidente que porfiaban.


ENVITE A CHICA: Con la esperanza de que se hubieran puesto de acuerdo regresé a la mesa con tres nuevas dósis de alta graduación... pero no, la batalla proseguía.
Eva comenzó a hablar de sexo. No sé si con la intención de hacer pasar a su amiga por mojigata, el caso es que confesó (entre otras cosas) no tener ningún problema con el sexo anal... Isa rechazó de plano esa práctica pero sacó pecho dándoselas de audaz en otras facetas erótico-festivas.
Yo asistía emocionado al debate, interviniendo lo mínimo en los envites que ambas se lanzaban.

Eva dijo que había asistido hace poco a unos talleres de "masajes terapeuticos" y que con las manos podía dar un placer inimaginable.
"¡A eso me apunto!", exclamé, Isa me secundó diciendo "¡Yo también!"... y Eva con tono picarón dijo que en casa tenía una camilla para los masajes, pero que para darlo correctamente el paciente debería desnudarse del todo.
Admití no tener ningún problema con eso, Isa no retrocedió y afirmó lo mismo... "pues cuando queráis", desafió Eva (sonriente) dando un trago a su Pampero&Cola.


Fue entonces cuando abandoné toda cautela y decidí dar un paso en el vacío... ¿sin red?


EL CONTRATO SOCIAL: Me levanté de la silla diciendo "bien, vamos a ir concretando"... fui a la barra y pedí a la camarera papel y boli.
Volví a sentarme y (sin rodeos) descubrí mis intenciones: "Redactemos un documento" -propuse sonriendo- "la primera frase la escribo yo si queréis, a partir de ahí que rule y vayamos añadiendo cosas a gusto del consumidor..."
Isa me miró confundida y recelosa, Eva celebró la idea.

Ni corto ni perezoso agarré el boli y puse: "Me comprometo a recibir un masaje en la camilla de casa de Eva"
Isa no acababa de verlo claro: "pero esto... ¿se supone que hay que cumplirlo?", protestó.
"Claro que sí -aclaré- al final de la hoja según lo que hayamos escrito todos, deberemos firmarlo y cumplirlo... si por un casual yo pusiera algo que tú no quieres hacer, en tu turno de escritura puedes incluir la cláusula que te exima de hacerlo... el caso es que al final todos estemos convencidos de poder cumplir lo firmado"

Eva me quitó el boli y añadió al final de mi frase: "completamente desnudo/a"
Turno de Isa... "estais como cabras", susurra... se lo piensa muy bien y finalmente escribe: "la masajista también deberá desnudarse"

Comencé a relamerme ante el panorama que poco a poco se iba describiendo, se acabó el esperar a ver cuál de ellas se venía conmigo, agarré todas mis fichas y las planté a la casilla del Tres... les jeux son faits.



SUBTÍTULOS PARA SORDOS: Las siguientes frases del manuscrito itinerante:
-Yo: "todo ello a la luz de unas velas"
-Eva: "con los aceites aromáticos"
-Isa: "y música jazz de fondo"
-Yo: "También me comprometo a devolver el masaje, aunque careciera de instrucción en la materia"
-Eva: "ya daría la experta las correspondientes indicaciones"
-Isa: "cuatro manos son mejor que dos"
-Yo: "y en caso de que el masaje sea DEMASIADO bueno..."
-Eva: "habrá que centrarse en las zonas afectadas..."

El papel llegó entonces a Isa y por primera vez asomó un auténtico malestar en su rostro, ni siquiera amagó con agarrar el boli: "¿pero habláis en serio? ¿de verdad estáis dispuestos a hacer esto? Como broma está bien pero yo no pienso firmarlo...", dijo.

"¿Cómo que no? No es para tanto...", intervino Eva tomando el papel y estampando su firma en la esquina inferior derecha.
"Cierto" -añadí- "a nadie le amarga un dulce"... y planté mi rúbrica junto a la de Eva.

Isa cruzó los brazos y se echó atrás en la silla, su enfado era auténtico: "pues yo no pienso desnudarme delante de nadie, que quede claro..."

Eva y yo nos miramos, con un gesto de "qué se le va a hacer" la masajista frustrada agarró el brazo de Isa diciendo "tranqui tía, que era una broma... ¿no lo ves?"
Pero la chica de Huesca no cambiaba el gesto... un par de minutos después decidí ir al WC dejándolas solas para que aclarasen cualquier malentendido, por falso que este fuera.

Por desgracia acabaron cumpliéndose mis peores presagios.
Isa permaneció tensa, indignada y a la defensiva el resto del tiempo que nos quedamos en aquel bar acabando las copas... y a Eva, por momentos, se le iba pasando el pedo (y su consiguiente euforia sexual).

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A la salida del garito la situación continuó enrarecida (frialdad por parte de Eva, Isa repondiendo con monosílabos) y aunque propuse varios bares a los que ir para seguir de fiesta no hubo manera de remontar aquel vuelo.
Cuatro calles más abajo Isa dijo (con acento de Pontevedra) que prefería ir a casa, que estaba cansada... nos despedimos sin excesivos miramientos, ellas en una dirección y yo en la contraria.




EPÍLOGO: Camino de casa recordé un detalle. Fue justo después del ataque moralista de Isa, tras plantarse enfurruñada negándose a escribir (o cumplir) una sola línea más... entonces Eva dobló cuidadosamente "el documento" (en vez de romperlo) y lo guardó en su bolso.

Tiempo después envié a Eva un mensaje (este ya personalizado) recordándole la existencia de cierto contrato masajístico firmado por ambos, interesándome por si tenía intención de cumplirlo...
Fiel a su proverbial indiferencia, obtuve la callada por respuesta.
Nos veremos en los Tribunales.


miércoles, 13 de julio de 2011

La Máquina del Tiempo / Primer Aniversario

La informática nunca se me ha dado especialmente bien.
Me las apaño para usar el ordenador en sus tareas más básicas, sin embargo todo lo que suponga "ir más allá" de lo que salta a la vista... me confunde y abruma.

El cacharro desde el que suelo escribir estos textos ha estado unos días indispuesto, infectado por algo que lo ralentizaba de manera desesperante... aún así (desde mi desconocimiento técnico) empecé a investigar entre sus opciones, herramientas y aplicaciones para acabar encontrando algo que me ha parecido absolutamente maravilloso.
Un prodigio informático llamado: "Restaurar el equipo a un punto anterior en el tiempo".

Tal cual. La irresistible posibilidad de recordar el día (y momento exacto) en que todo funcionaba bien en tu ordenador... y poder regresar a ese punto anterior a los cambios que lo fastidiaron, deshaciendo lo hecho como si nada malo hubiera sucedido.

Un mecanismo similar en la vida real supondría ver cumplido uno de los sueños más recurrentes del ser humano para su vida cotidiana. La impunidad imposible...


Alguien como yo, tan propenso a meter la pata, de haber dispuesto de ese "comodín" no quiero imaginar el número de veces que lo habría usado... ¡el botón estaría desgastado!
Y probablemente este blog no existiría...

Y es que el haber seguido mi camino de manera tan torpe, atolondrada, personal e irreversible... a la postre ha supuesto una fuente inagotable de experiencias para este Blogafantas, que hoy cumple (para mi sorpresa) un año de existencia.

Gracias por dedicar parte de vuestro precioso tiempo a leer lo que aquí se publica, o a compartir vuestras opiniones en tantos comentarios registrados... hace apenas un año todo esto era impensable.


domingo, 3 de julio de 2011

Evasión... sin victoria

Ayer tuve la cita más soporífera que recuerdo en mucho tiempo.
Para empezar ella acudió (sin previo aviso) acompañada de su sobrinita de tres años de edad... la tía (veintitrés años mayor) empezó sentándose a mi lado pero como la niña no paraba de montar follón se fue a la silla donde se encontraba la criatura y ahí se quedó, plantada frente a mi, con la sobrina en su regazo...

Con la mesa de por medio, a falta de poder intentar hacer el pulpillo comenzamos a charlar... pero el simulacro de conversación era interrumpido a cada poco por algun nuevo gesto, respingo, berrido, ocurrencia o patada a la mesa de la niña... era tal la confusión que yo ya no sabía si cuando mandaba callar o estarse quieto, la cosa iba por mí...

Me contó la apasionante historia del origen de la niña, de cómo su hermana se lio con un pavo en Port Aventura quedando embarazada... el "si te he visto no me acuerdo" del padre, un marroquí desaprensivo...
...aparte de eso lo más interesante que me dijo fue que aquella estaba siendo su primera cita en casi tres años (ejem) y que para finales de verano pensaba tatuarse una media luna en la espalda.


Fue tal el grado de abstracción que alcancé, de evasión... que (a pesar de mirarla fijamente y asentir a sus palabras) al arrullo de la brisa del aire acondicionado mi mente huyó en compañía de la fantástica selección musical que obsequió el bar:
MUSE: Supermassive Black Hole
KILLERS: Somebody Told me
SUEDE: Trash
SMASHING PUMPKINS: The end is the beginning is the end
MUSE: Knights of Cydonia
OASIS: Don't Look Back in anger
IGGY POP: The Passenger
KILLERS: Mr. Brightside
STROKES: I can't win
THE HIVES: Tick Tick Boom
SMASHING PUMPKINS: Disarm
MUSE: The Resistance

El hecho de que recuerde todas y cada una de las canciones habla por sí solo.
Eso sí, a la salida del bar las acompañé hasta la entrada del parking donde ella había dejado el coche y al despedirnos le planté un beso en los morros.

Ella no se lo esperaba ni de coña (ni yo lo había planeado, me salió así), se quedó boquiabierta y yo me fui caminando a casa, decepcionado pero canturreando sonriente la cuarta de las canciones del listado...