martes, 14 de agosto de 2012

"CUENTO DE VERANO" -Cuatro Ojos-

Desde pequeño yo solía pasar las tardes de verano en la terraza del apartamento de la playa, leyendo.

En el bloque de enfrente solía asomarse una niña morena, pero yo dedicaba toda mi atención al libro de turno... hasta que una vez mi tía salió al balcón, la vio y dijo que la niña era de nuestra misma ciudad, que conocía a su abuela de hablar con ella en la playa.


Desde entonces me fijé un poco más en la vecinita, pero jamás coincidíamos por la calle, playa o piscina... así que pasaron varios veranos sin vernos de cerca ni intercambiar palabra alguna.

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Ya con mis casi dieciocho años la cosa cambió, ella acudió a su cita veraniega (de cada segunda quincena de julio) y finalmente dejó de ocultarse, llevando además consigo como acompañante para las vacaciones a una amiga clónica.
Ambas eran muy altas, delgadas, morenas de piel y con sendas largas melenas negras hasta el trasero... en la piscina se las empezó a conocer como "Toñi y Encarni".

Yo seguía con mi costumbre de leer en la terraza por la tarde (recuerdo que aquel verano estaba con "Moby Dick"), pero de repente la silenciosa esfinge morena de enfrente se convirtió en un dúo de lo más inquieto y escandaloso.
Señalaban habitualmente mi terraza, se decían cosas al oído, se reían... consiguieron que me acabara metiendo dentro a leer porque a ese ritmo, con tanta distracción, mi Pequod no zarparía jamás ni Ismael conocería a la gran ballena blanca.

Lo más gracioso, sin embargo, acontecía cada vez que bajaba a tirar la basura a media tarde... ellas debían de tener controlados mis horarios porque corrían hasta la otra punta de su extensa terraza para (desde la distancia) agitar los brazos y exclamar cosas ininteligibles.

Todavía hoy (transcurridos ya muchos años desde aquello), de vez en cuando, regresando del contenedor camino del apartamento levanto la vista hacia aquel lugar y me vienen a la mente sus desgarbados saludos y llamativas coreografías.

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Una de aquellas primeras tardes de la citada quincena, descubrí que la parejita había estado haciendo averiguaciones sobre mí en la piscina, preguntando entre los pequeños lugareños que cada día esquivábamos para saltar o nadar entre el cloro... de hecho la hermana pequeña de mi amigo Roberto les sirvió de gran ayuda contándoles gran parte de mi vida, obra y milagros conocidos por la zona.

De repente comenzó a resultarme un poco incómodo pasar las tardes en aquella piscina; cuando me sentaba en mi rincón habitual ellas se colocaban en una esquina cercana, terroríficamente sonrientes... cuando me metía en el agua ellas nadaban en amplios círculos a mi alrededor, obteniendo diploma olímpico en natación sincronizada sólo que cambiando de fondo la banda sonora de "Carros de Fuego" por la de "Tiburón".


"Venga tío, hazles un poco de caso -insistía medio en serio medio en broma mi salidísimo amigo Juan- Total, te las llevas a las dos una noche a la playa y fuera..."

Pero era superior a mis fuerzas: ninguna de las dos me gustaba especialmente, yo estaba muy verde a la hora de conducirme con el sexo opuesto... y además me sentía extrañamente intimidado, esa clase de acoso era algo completamente nuevo para mí.

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El momento cumbre de aquellas surrealistas escenas piscineras tuvo lugar una tarde en la que yo estaba sentado fuera de la piscina fumando un cigarrillo tras otro... ellas se turnaban (de forma un pelín lamentable) haciendo cierta extraña postura: nadaban y al acabar el ancho en vez de voltear/dar patada/seguir nadando... ponían las manos en el borde de la piscina, se apoyaban en ellas para incorporarse y sacando medio cuerpo fuera me miraban con una amplia sonrisa.

Así se quedaba Toñi, quieta y sonriente entre cinco y diez segundos para luego regresar al agua y dar el relevo a Encarni, vuelta a empezar...

Confieso que aquella delirante rutina me superó, ya estaba a punto de levantarme para...
a) decirles que por favor dejaran de hacerlo
b) irme corriendo a casa
... cuando la amiga de mi vecina se incorporó tomando impulso con tan mala fortuna que uno de los tirantes de su bañador cedió, resbalando cuesta abajo por su hombro dejando al descubierto uno de sus blancos pechos.

Momento indescriptible: la chica frente a mí apoyada en el bordillo, sonriéndome como una posesa (incluso guiñando un ojo), con una teta fuera.


Esta vez fui yo quien no pudo evitar sonreir... enseguida señalé con un dedo mi pezón izquierdo y levanté las cejas indicando con la mirada que echara un vistazo a su bañador.

Sólo entonces la pobre se dio cuenta y (horrorizada) se arrojó de vuelta al agua nadando en dirección contraria, quedándosele cortas las limitadas dimensiones de la piscina comunitaria.

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Incidentes como el descrito, lejos de desmotivarlas, reforzaron su empeño.

Una de mis tardes de lectura en la terraza, ellas sacaron una cámara de fotos y comenzaron a jugar a ser top-models... primero posaba una, luego la otra, a cada cual más atolondrada... repitiendo con fondo idéntico la misma foto una y otra vez, cambiando tan sólo la postura de un brazo, de una pierna, ladeando un poquito la cabeza...

No me dí cuenta pero con la pérdida de equilibrio de una de ellas (casi acaba la pobre de culo sobre los azulejos) en medio de la imposible pose de la enésima foto, se me debíó de escapar una especie de carcajada... la cual por supuesto no pasó desapercibida para mis vecinas.

Se reacción fue tan simple como instantánea: apuntarme con la cámara y entre risas comenzar a tirarme fotos.

¡Lo que daría por ver ahora esas fotos en las que mi penúltima versión teenager ocultaba su rostro avergonzado tras un ejemplar de "Moby Dick"!

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Como se puede ver, mis vecinas eran tenaces pero (por suerte) inofensivas.
Al paso que iba la burra yo ya pensaba que el resto de la quincena transcurriría entre otros tantos fuegos artificiales pero sin que se acercaran a dirigirme directamente la palabra...
...no fue así, la tarde siguiente perpetraron una especie de abordaje.

¡Todavía siento escalofríos al pensar en la pinza de madera que arrojaron desde su terraza (cuando yo pasaba por debajo camino de la piscina) para llamar mi atención! Y lo cerca que estuvo de darme en la cabeza...


Levanté la vista asustado/cabreado, dispuesto a devolver el "pinzazo" si fuera necesario, pero ellas gritaron a coro: "¡Hoy no te escapas!"

Ahí asomadas me iban soltando frases (pisándose la una a la otra) como ráfagas de metralleta, tras un par de muestras de "admiración" me preguntaron qué estudiaba y dónde, que a ver si quedábamos "allí o en nuestra ciudad"...
Para mi sorpresa (el cuerpo me pedía salir corriendo) aguanté el chaparrón educadamente y les di largas de una manera bastante diplomática, casi imperceptible.

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Sus últimos dos días en la playa fueron más tranquilos, las dos chicas siguieron revoloteando a mi alrededor y espiando desde la terraza... pero más calmadas.

La víspera de su marcha, por la noche, se la pasaron danzando por la urbanización mientras yo me quedaba en casa (sí, lo confieso, evitándolas) viendo una peli en el canal autonómico.
A la una y media de la madrugada salí a la terraza a fumar un último pitillo antes de acostarme. Me asomé en gayumbos: el calor era asfixiante y todas las luces del bloque estaban apagadas por lo que no me molesté en ponerme algo más decoroso encima...

Dos minutos después, unos traicioneros flashes procedentes del apartamento de enfrente me sacaron de mi humeante letargo. Su ofensiva final...


Me gustaría pensar que a esa distancia y en plena noche cerrada (la cámara era una normalucha de la era pre-digital) aquellas indiscretas fotos no debieron salir...
Aún así, en aquel momento no me hizo gracia imaginar la posibilidad de que unas fotos mías en semejante actitud acabasen dando vueltas por mi ciudad... ¿Existirán? ¿Acumularán polvo dentro de algún cajón?

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La mañana siguiente en la playa se me acercó un chaval del bloque que de vez en cuando se sentaba a hablar con ellas en la piscina o en los bancos de la plaza.
Tenía un recado para mi de parte de la vecina: "cuando regreses a la ciudad, ve cualquier sábado a "la Samba"... allí podréis veros, ella te espera"

Esa misma tarde, leyendo en mi terraza levanté varias veces la vista hacia el apartamento de enfrente, cerrado a cal y canto...
Ese gesto reflejo lo repetí inconscientemente numerosas veces durante el resto del verano.
No me lo podía creer, las echaba de menos.

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En mi ciudad yo jamás iba de fiesta por "La Samba" así que a lo largo del siguiente curso no acudí a la supuesta cita planteada por la vecina... ni coincidimos en ningún evento local.
Tampoco nos vimos las caras en la playa los dos veranos siguientes.

Finalmente, tres años después de aquellos flashes nocturnos (últimas señales de vida de la morena), me sorprendí a mi mismo otra tarde de julio, leyendo en mi terraza y siendo observado por cuatro ojos.
Esta vez al lado de la vecina no estaba su amiga/clon, había un chico rubio agarrando su mano, un tipo de mi misma estatura... incluso me atrevería a decir que físicamente parecido a mí.

No sé qué le habrían contado, pero todas las ocasiones en que le tuve delante (terraza, piscina, plaza, salón recreativo, heladería, bolera, etc) me miraba con cara de pocos amigos...

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Los dos veranos siguientes la parejita regresó y continuó con su particular show: la mirada altiva de ella, aferrándose con fuerza al brazo de su novio...y el gesto torcido del muchacho.

Alguna que otra vez me los crucé en mi ciudad y (sin saludarnos) también ponían cara de ver a la mismísima Muerte blandiendo la guadaña...

Hace apenas dos días (catorce años después del primer avistamiento de la parejita en la terraza del apartamento) me los crucé por la calle. Caminaban con su habitual semblante tristón y avinagrado, empujando un carrito de bebé.

De repente (para mi sorpresa y con sumo efecto retardado), me arrepentí de no haberle comido las tetas a su amiga...


39 comentarios:

Witizer dijo...

Eres un crack!!!! jajaja :)

Mr. Rific dijo...

WITIZER: Años difíciles aquellos de finales del siglo pasado... y a la vez fascinantes :D

Coccinellidae. dijo...

No me lo puedo creer...un chico de 18años que prefería la compañía de un libro que la de DOS morenazas...ende luegoooo, yo creo que te lo inventas! XD

Mr. Rific dijo...

COCCINELLIDAE: Pues aunque parezca mentira y (obviamente) dependiendo de cómo sean las morenas... casi que sigo prefiriendo un buen libro :P

Coccinellidae. dijo...

Uff después de mis experiencias no lo dudo, si en algunas ocasiones me hubiera dedicado a leer un buen libro en vez de malgastar mi tiempo con según qué tíos....cuánto habría ganado! Jajaja

Mr. Rific dijo...

COCCINELLIDAE: No te creas, yo me pasé una primera juventud leyendo demasiado y follando poco... no me arrepiento por los libros, en cambio sí un poco por unas cuantas ocasiones sexuales desperdiciadas.
Imagino que (una vez más) en el término medio estará la virtud :P

Espero que este verano se esté dando mejor, ¡literaria y sexualmente! ;)

Arwen dijo...

Creo que todas hemos pasado por esa fase acosadora, y mas si en tu acoso-envalentonamiento te acompaña tu colega ¿ Sancha ?...puta edad de mierda...

Mr. Rific dijo...

ARWEN: Quizás si aquel verano yo hubiera tenido a algún convincente "Sancho" interesado en una de ellas habríamos acabado los cuatro alguna noche en la playa...
Bah, son cosas por las que hay que pasar y la verdad es que además de latosa también puede ser una edad de lo más entrañable ;)

Princesa Negra dijo...

jajaja!!!!! eras de reacciones tardias y muy cortadito....fijo que si sucediera ahora la chica se iba con un "buen recuerdo"..... claro que igual se le habrían pasado las ganas de tomar sucedánio de Mr. Rific y no tendría el churumbelillo......
Menos mal que se te han pasado las tonterias y asi podemos disfrutas con tus cosas...... (soy mala, malisima...)

Mr. Rific dijo...

PRINCESA NEGRA: El jóven Mr.Rific acumulaba fracasos amorosos con afán coleccionista :P
Como bien dices tan sólo unos pocos años después la chica no habría salido viva de aquella piscina; aunque conociéndome habría empezado a entrarle para acabar después inexplicablemente con la amiga...

Eva dijo...

No te quejarás, aunque no les hiciste casito a una la creaste un irrefrenable empeño en buscarse un clon tuyo... eres de los que deja huella, jajaja.

A los ratones de biblioteca dan más ganas de corromperlos, lo mismo por eso se empeñaron tanto en que dejaras el libro y te dejaras hacer :P

Mr. Rific dijo...

EVA: Eligió una copia mejorada, catorce años después el chaval conserva el pelo cosa que yo no puedo decir!!! :D

Lo de corromper al lector me ha recordado la canción de Chucho "el secreto de la ciencia", la parte que dice:
"me lo dijiste aquella noche, no leas más... léeme a mi"

P.D: ¿De verdad puede resultar sexy un chico leyendo?

Marla Singer dijo...

Putos efectos escalera...

Mr. Rific dijo...

MARLA SINGER: Y putos teleobjetivos con visión nocturna... :D

Kaoki dijo...

Pordiobendito!!!

Una pinza de madera!!!

Pero si estó está contemplado en el catálogo de armas de destrucción masiva!!!

Comprendo tu desasosiego...

Cómo cambiamos con el tiempo... años después, seguro que se te hubieran ocurrido usos estimulantes para ese aparato de madera... eh?

Muxu bat

Mr. Rific dijo...

KAOKI: Te aseguro que desde el cuarto piso aquel en que estaban las francotiradoras, el impacto de la pinza en el suelo fue considerable :)

Sí que creo haber cambiado bastante en ciertas cosas, pero cada vez que regreso al "lugar del crímen" sigo con mi costumbre de leer en la terraza... ¿usos estimulantes? Quizás exista alguno, no te digo yo que no ;)

Aliena dijo...

A mí me parece que eran un par de petardas maleducadas y ridícula, qué quieres que te diga!

Creo que tu comportamiento fue idóneo.

Ah y, pocas cosas son más eróticas que un chico ensimismado en su lectura... (pero bueno, también es que yo soy mu rara para estas cosas)

Besos, Riffic!

Aliena dijo...

Ohhh, se me olvidaba decirlo: yo me pasé un verano entero, teniendo un tonteo supertímido y recíproco con un chico que veraneaba en mi urbanización (de terraza a terraza).

Tendríamos 16 años, y había un juego de miradas furtivas y sonrisas que se escapaban, que me endulzó el verano :) Jamás pasó nada, nunca cruzamos palabra y no lo volví a ver porque era de otra ciudad... pero es un recuerdo precioso. Me pregunto cómo será ahora? ains.

Torpe Mán dijo...

Esta entrada me trae recuerdos...

Aliena: ¿hay pocas cosas más eróticas que un chico ensimismado en su lectura? Tus fantasias eróticas son demasiado salvajes para mí.....

Mr. Rific dijo...

ALIENA 01: Bueno, a esa edad y en aquellas circunstancias los tres fuimos un pelín patosos... aún así gracias por tus muestras de apoyo! :D
La próxima vez que lea en público levantaré la vista por si estás enfrente... y hay suerte :P

ALIENA 02: Esos tonteos inofensivos a esa edad son justos y necesarios... en mi caso ya tuve tiempo después para echarme a perder.

TORPE MÁN: Antes de que acabe el verano espero escribir alguna otra entrada situada en la misma época y localización.
Deja que Aliena corra la voz, gracias a que ella fantasea con esas cosas algunos disponemos de inesperadas (y positivas) oportunidades :P

Aliena dijo...

Jajajajaja me parto... allá vosotros, no me creais, pero os digo que ERÓTICO y SEXY es. Punto pelota :PPPP

;)

Mr. Rific dijo...

ALIENA: ¡Bendita seas!
P.D: ¿Dónde has estado todos los veranos de mi vida? :P

Aliena dijo...

Querrás decir en esos en los que aún eras un yogurín inocente...ejem ejem.. que después te has soltado de mala manera XD.

Aliena dijo...

Ya sé que me tomais por rara pero os pongo un ejemplo: el viernes estuve en la FNAC buscando un libro y había un chico super concentrado leyendo en una silla, con sus gafitas ahí, todo mono... y yo pasando una y otra vez por ese pasillo no podía apartar la vista de él. Coño, cada segundo me parecía más ideal...jejeje. Lo malo es que tan concentrado estaba que ni levanto la vista, así que no se percató de mi existencia :( snif...

Mr. Rific dijo...

ALIENA 01: Bueno, a falta de máquina del tiempo tendrías que conformarte con la versión actual menos inocentona, pero igualmente lectora :P

ALIENA 02: Hace poco yo también estaba en una librería y sentí un flechazo inmediato al ver a una chica inmersa en la lectura... hasta que descubrí que era un ejemplar de Paulo Coelho y se me vino todo abajo!!!
Lo dicho Aliena, aún queda más de un mes para que acabe oficialmente el verano... yo no me desprenderé del libro de turno allá donde vaya, por si acaso nos cruzamos ;)

Aliena dijo...

Y pasar a formar parte de la larga lista de conquistas y momentos eroticofestivos surrealistas, de los que se nutre tu blog???? no, gracias XD.

Vale, estaré muy pendiente de cualquier chico sexy que me encuentre leyendo... jejeje, pero no te vas a coscar porque soy mucho más discreta que aquellas vecinitas tuyas ;)

Un beso!

pd: leed, chicos, leed!!! que sí es sexy, hacedme caso!!!!

Mr. Rific dijo...

ALIENA: ¡Touché! No era mi intención condenarte a tan severa tortura :)
Estate atenta, pero un consejo: si quieres encontrarme no te fijes en los lectores sexys!!!
Si lo hicieras quien no se coscaría absolutamente de nada serías tú ;)

Aliena dijo...

Jajajajaja ohhhhhhhhh, Riffic!!! has matado un mito :((((

Mr. Rific dijo...

ALIENA: ¡Sinceridad ante todo!
Si acabas abordando a un macizorro en una librería me parecerá bien, pero que sepas (según te acerques) que las posibilidades de que el muchacho sea el autor de este blog son cero :D

(En cambio si en plena librería te aborda alguien así de repente... las posibilidades de que fuera él aumentarían exponencialmente)

Aliena dijo...

Me parto XDDDDDDDDDDDD.

Yo no soy de las que abordan, más bien, me dejo abordar y en una librería me haría ilusión, mira, la probabilidad de que sea un tipo interesante es mil veces mayor que si te abordan en cualquier bar...

Ejem, ejem, seguiré frecuentando llibrerías con bastante asiduidad ;)

Mr. Rific dijo...

ALIENA: ¡Lástima que en mi ciudad no haya FNAC! ;)

Carla Mendez dijo...

Hola
Me llamo Carla y tengo un directorio web. Me ha encantado tu blog! Tienes unos post muy guapos, te felicito y éxitos!. Buen trabajo, por ello me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, para que mis visitantes entren a tu web y obtengas mayor tráfico.
Si estás de acuerdo házmelo saber.
PD: mi email es: mendezcarla90@gmail.com
Carla.

Mr. Rific dijo...

CARLA MENDEZ: Gracias por copiar/pegar eso del "directorio web" en mi humilde blog :)
Espero que aceptes igualmente la tradicional Fanta de bienvenida.
¡Hasta pronto!

neko dijo...

Desde luego... irreconocible! quien diría esto después de leer el resto de historias.

Mr. Rific dijo...

NEKO: Años más tarde, el huevo finalmente estalló y de él salió el monstruito que protagoniza el resto de historias...

Adriano dijo...

JjjajjjAjAjaajajajAjAjAjajaaJajajaajAJAjAjAjajajaajajaJajaJaJajAjAjAjAjaajajajajajAJAJAJAJAJAJAJAaJJAAJJAaJaAAa

Yo no me arrepiento de nada en la vida (solo de una cosa, mujer por supuesto), pero la verdad que en aquella época tuve unas cagadas digna de mención. Anda que no es mala la inexperiencia....

Mr. Rific dijo...

ADRIANO: Aquel microclima y miniuniverso eran bastante particulares... ¡bastante tuvimos con salir de una pieza de aquellas escaramuzas!

La Maripili dijo...

Que buen final!!!!

Mr. Rific dijo...

LA MARIPILI: Pues hace un par de días volví a verla por la calle... y pensé lo mismo.
Así que el final no sé si será bueno, pero sincero te garantizo que lo es :P