lunes, 1 de octubre de 2012

"CARPE DIEM"


MES DE JULIO DEL AÑO PASADO: Conozco a través de Internet a Alicia, joven madre soltera que según me cuenta no sale apenas de casa... siempre está o con la niña o trabajando.
Cuando le propongo quedar a tomar algo para que se distraiga un poco me contesta rápidamente que sí.

Camino de la cita no puedo evitar pensar que si lo que me ha dicho es cierto, tengo alguna que otra posibilidad de sacarla de su aburrida rutina...

Por desgracia me acabo llevando un ligero chasco al verla aparecer con su niña de la mano.
Vamos a un bar, charlamos un poco pero mis opciones de ataque son nulas con la niña constantemente interponiéndose entre nosotros. Por momentos me da la sensación de que Alicia la utiliza como escudo humano para protegerse...

Pregunto si hay alguna posibilidad de quedar a solas algún otro día y me dice que está complicado pero que podría mirarse, que sí le apetecería... pero que los fines de semana lo tiene difícil por la niña.


Salimos del bar y quedamos en volver a hablar cuando coincidamos por el messenger y concretar algo más el plan... pero el caso es que ya nunca más volveríamos a coincidir en el ordenador.

-    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -

UN JUEVES A FINALES DE SEPTIEMBRE DE ESTE AÑO: Recibo el típico correo electrónico que Badoo envía a los contactos de sus usuarios: "Rific, Alicia te ha dejado un mensaje...", pone en el asunto.

No soy usuario de Badoo (me han hablado horrores de esa web) y en un principio no tengo ni idea de qué Alicia (conozco tres) puede tratarse, abro el correo y veo la foto de la joven mamá.

No sé por qué, agarro el móvil y le envío un mensaje de esos que no pueden chirriar más (tanto al mandarlos como al recibirlos): "Hola! T acuerdas de mi? Si te apetece podríamos quedar esta tarde tomar algo, si eso dime hora & sitio. Bs"

Para mi sorpresa contesta a los cinco minutos diciendo que claro que se acuerda, que le parece bien y que nos vemos en la misma plaza del año pasado.
"Joder -pienso- ¡cómo está el patio!"

-    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -

Acudo a la cita en blanco, sin saber por dónde me puede salir y sin tener ni idea de lo que me puedo encontrar tras el fiasco del año anterior.
Cuando llego a la plaza no me lo puedo creer, ¡ha vuelto a traerse a la niña!

Vamos al mismo bar y apenas podemos hablar de nada interesante o personal, la niña es un año mayor y está en plena efervescencia charlatana, mete baza constantemente y escucha atenta a todo cuanto se dice.
Aún así consigo preguntarle si ha salido con alguien (o tenido algún lío, no recuerdo mis palabras) en este año... me contesta que no.
Ella me pregunta lo mismo y le digo que sí, que un par...


En un momento que la niña se aleja dos metros para fisgar la mesa de al lado susurro a Alicia que no pensaba que fuera a venir de nuevo con la niña, que imaginé que estaríamos a solas... ella se disculpa y me dice que el único momento que no está ocupada con ella son las mañanas ahora que empieza el cole.
Propongo quedar a solas alguna mañana y ella me dice que sí, pero presiento que lo hace con la boca pequeña.

La niña protesta porque tiene que hacer pis, Alicia se la lleva al WC y cuando regresan salimos del bar.

-    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -

DOMINGO: La chica no es que me entusiasme pero decido no dejar pasar otro año sin saber hacia dónde podría ir todo esto...
A la noche envío un sms a Alicia proponiendo vernos a solas (esto último bien marcado) la mañana siguiente.
No obtengo respuesta, imagino que no estará interesada y me voy a la cama prácticamente seguro de que no volveremos a quedar jamás.

-    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -

LUNES: A media mañana me contesta diciendo que solo tiene libres las mañanas de lunes, miércoles y jueves, pero que hoy ya se le ha hecho tarde y no puede.


Aparentemente, la puerta sigue sin cerrarse...


-    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -

JUEVES: Envío otro mensaje mañanero y nuevamente me contesta negativamente. El resto de días de la semana ni siquiera me acuerdo de ella...

-    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -

SIGUIENTE LUNES: Me levanto, desayuno, leo el periódico... no me apetece demasiado ir al gimnasio y de repente me acuerdo de Alicia y esos lunes suyos en que supuestamente está libre...
Envío un sms sin ningún tipo de esperanza y resulta que me cita 40 minutos después, a las 11:30, en la misma plaza de siempre.

Ella tarda cinco minutos en aparecer, no me lo puedo creer... ¡viene sola!
Que comiencen los juegos.

-    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -

Me la llevo a un bar oscuro cerca de mi casa, nos sentamos en un rincón estratégico y empezamos a conversar. Son las 11:50.
Nada más sentarse ella pone su bolso en el regazo y cruza los brazos... poco a poco vamos hablando animosamente de chorradas y ella parece que se va relajando.

Me cuenta que un tío suyo falleció recientemente y que se han llevado en casa un disgusto tremendo. "Aquí está claro que hay que vivir al día, el momento... -dice- que la vida son dos días"
(No lo sabe pero me está sirviendo en bandeja el argumento de mi estrategia de ataque)

Añade que ella además debe tener especial cuidado, que no puede alterarse debido a un problema de corazón que tiene, algo congénito que se le complicó durante el embarazo... "por lo visto de acabar llevando un marcapasos no me voy a librar", sentencia.

Me cuenta que una vez se metió en un Pasaje del Terror de la Feria y lo pasó fatal con los sustos... aprovecho el hilo de su frase y le digo que bien está que me avise porque yo no tengo intención de darle ningún susto de muerte, pero que a pesar de todo allá voy...
Me acerco y la beso en la boca, su primera reacción es reírse pero me lo devuelve.


"¡Anda! ¿Y esto? ¿Así por las buenas?", pregunta.
"Es que esto no pude hacerlo el otro par de veces delante de tu niña... -contesto- y la verdad es que tenía ganas"

Sin dejar de sonreír comienza a interrogarme: "si busco algo serio... si tan solo quiero un rollo..."
Confieso que no ando detrás de nada serio y ella me empieza a contar que hay chicos que sólo buscan anotarse un punto más... y que el de la madre soltera es uno que (por lo visto) inspira bastante morbo.

Le entra un ataque de sinceridad brutal y comienza a hablarme de los dos únicos amantes que ha tenido: el primero fue un tipo veinte años mayor que ella que la desvirgó con diecinueve añitos... el segundo fue un hombre casado que la dejó embarazada y si te he visto no me acuerdo... desde que nació la niña no ha habido ninguno más en su vida.

"¿Este ha sido tu primer beso en cuatro años?", pregunto... y ella asiente con la cabeza.
Vuelvo al ataque y ella se entrega más en el siguiente morreo... hasta que pone el freno y recula.
"Es que a mi me gusta ir poco a poco -dice- y hay cosas que no las puedo hacer así como así, tengo una hija ¿me entiendes?"
"Entiendo que casi todo el tiempo tengas tus obligaciones -matizo- pero tú también debes comprender que aquí y ahora, tú serás quien quieras ser..."

Propongo ir a mi casa y se lleva las manos a la cara, sonrojada.
"¡Yo no soy tan directa!", exclama... le comento que esta mañana estoy solo en casa y que eso es algo que rara vez sucede, que podríamos ir y ya rematar el asunto como es debido. Vuelvo a besarla con más fuerza...

Agacha la cabeza y me dice sin mirarme que le da vergüenza que la vea desnuda, que hace mucho que no está con un chico y que le da bastante miedo... que sus tetas son pequeñas, bla bla bla.
De repente me agarra la muñeca y mira la hora en el reloj, son las 12:15... lo interpreto como una cuenta atrás y susurro algo a su oído acerca de lo que me gustaría desnudarme junto a ella y entrar en calor en medio de esta gélida mañana de otoño.

Me besa mordisqueando mi lengua y dice que se siente como una adolescente en medio de la discoteca...
"Bueno, ni que fueras una anciana... -intervengo- ¿qué edad tienes?"
"Veintisiete", contesta, vuelve a besarme y le meto la mano por debajo de la chaqueta.
"¿Nos vamos?", insisto... y ahora ni sabe ni quiere decirme que no.

-    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -    -

El paseo de cinco minutos hasta mi casa es prácticamente mudo, yo comento algunas anécdotas acerca de los edificios que nos cruzamos y ella no parece escucharme, concentrada ante lo que está a punto de suceder.

Subimos a mi casa, ella visita el WC y yo adecento a la carrera mi cuarto (cuando me desperté apenas dos horas y cuarto antes no imaginé que sucedería nada de esto), me pregunta dónde tengo el cubo de la basura para tirar su chicle y pasamos al dormitorio.
En el radio-despertador marcan las 12:41, Alicia me dice que sólo puede quedarse hasta la una (después irá a buscar a la niña al cole) así que nos desnudamos rápido y nos metemos en la cama.

Acerqué la cabeza hacia su sexo y ella me la apartó, "no me gusta eso", dijo...
Acerqué mi sexo a su cara y ella la volvió, "y eso tampoco", añadió sonriendo...


Cuando estamos a punto de empezar a follar suena su móvil. "Es mi madre, acércame el bolso anda..."
Mantienen una conversación delirante: la madre pregunta preocupada a su hija dónde está... ella contesta que mirando zapatos para la niña en una calle de la otra punta de la ciudad... pregunta también que si tiene hecha la sopa, que si irán al Carrefour esta tarde como habían hablado...

Dos minutos después cuelga, se disculpa por la interrupción, reiniciamos el magreo, saco un condón de la mesita de noche y echamos un lento y parsimonioso polvo.
"Uff, el primero en cuatro años", siento cierto vértigo mientras lo pienso, observando su cara mientras gime y me clava las uñas en el trasero.

Acabamos antes de la hora límite, nos vestimos y salimos de casa con puntualidad británica.

Ella aún conserva el gesto estupefacto de "¿pero qué es lo que acaba de sucederme?" mientras enfila la calle camino del colegio de su hija... yo pongo rumbo al Mercadona, voy a pillar una pizza Hacendado de salmón y gambas para esta noche, que tengo antojo.


27 comentarios:

Celia dijo...

Sabes que nunca te he criticado ninguna de tus aventuras, me parece de fabula que te lo pases lo mejor que puedas con quien quieras. A demás nunca mientes en tus intenciones a ellas y eso me encanta.
Pero cuando leo que son menos veinte que a la una tenis que haber terminado que ella no quiere dar ni recibir sexo oral y que la cosa se limita como tu dices a un polvo lento y parsimonioso. Me sorprende que te compense las 3 citas el convencerla etc... debe ser que si porque si no no lo harías , pero me sorprende. quizá te da mucho placer el hecho de conseguirlo y no cuento con ello.

Mr. Rific dijo...

CELIA: Los detalles que comentas de la escasez de tiempo, la falta de fantasía y la lentitud en la maniobra... no son tan malos.
Gracias a lo primero la cosa no se alargó innecesariamente más allá de lo debido, lo segundo es algo que puede decepcionar pero nunca se garantiza al 100% que vaya a suceder a priori... y lo tercero vino obligado tras escuchar los antecedentes médico-cardíacos de la chica.
Dicho esto, admito que haberme acostado con ella aún en esas condiciones ha sido la actividad más placentera del día y de largo la mejor en lo que va de semana :)

Celia dijo...

No había pensado en lo del corazón!!! entonces esta claro! de todos modos a ver si la semana mejora.
;-)

Mr. Rific dijo...

CELIA: Yo el tema cardíaco lo tuve demasiado presente durante toda la faena.
Que una chica sufriera un ataque en mi cama supondría el fin de Mr.Rific...

La semana a la fuerza deberá mejorar, ¡que aún estamos a lunes! ;)

Bubo dijo...

Creo que habría que proponerte para ONG del año. Lo tuyo con esa chica es de Obra Social. Hay gente que debe abrir los ojos a la vida. Entiendo que lo de esta chica puede ser complicado, pocos amantes, una hija, la madre pendiente, pero es que se está cerrando a nuevas experiencias y al final se dará cuenta que pierde mucho tiempo sin vivir, solo hace lo que se espera de ella.

Bravo por ti Mr. Rific. Estoy convencido de que la próxima vez no tardará más de cuatro años en volver a tener sexo y eso le va a beneficiar.

Mr. Rific dijo...

BUBO: Es una teoría interesante la tuya, puede que sí le haya servido de empujoncito y ahora se tome estas cosas de otra manera disfrutando por fin un poco del escaso tiempo libre que disponga.
Visto así me alegro de haberme saltado (una vez más) todos los pasos y saltar al vacío :)

Carlota Buco dijo...

Pensaba que era la única a la que le pasaban cosas así. Que sepas que también hay tipos que son capaces de llevarse a sus hijos a una cita.

marieta dijo...

¿Que puntuamos alto las madres solteras? ¿En qué escala? Por favor,por favor, pídele a esta chica maravillosa que te pase la lista de los que nos cotizan tan alto que de la selección ya me encargó yo. Besos, canalla

Mr. Rific dijo...

CARLOTA BUCO: ¡Bienvenida al blog! Ya imagino que lo mío no fue un hecho aislado... si por un casual ese padre soltero también llevase cuatro años sin catar hembra podrías echarle una mano así equilibramos la balanza del cosmos :P
(Te ruego aceptes la tradicional Fanta de recibimiento, cortesía de la casa)

MARIETA: ¡Te juro que eso fue lo que me dijo!
Yo no tenía idea de que existiera semejante quiniela... ni sé qué lugar ocuparéis en comparación con las chicas de color, las enfermeras, las pelirrojas naturales, las cajeras de supermercado o las jugadoras de baloncesto :D

Eliza Day dijo...

Más que Mr.Riffic deberían apodarte como El minero del amor, porque vamos, lo tuyo es pico y pala sin descanso eh... hasta que no sacas el pedrusco nada xD.
Madres solteras también, vaya telita xD

Mr. Rific dijo...

ELIZA DAY: Sí que me considero laborioso en estas cuestiones, pero de ahí a bajar a la mina va un trecho.
Y sí, no sería justo discriminar a ninguna por razones de estado civil, "...and justice for all" :P

Anónimo dijo...

Yo quiero reencarnarme en Mr. Rific. Quiero morirme ya, y reencarnarme en un seductor par diez.

Amaranta.

Mr. Rific dijo...

AMARANTA: No hay que exagerar, nunca es oro todo lo que reluce.
Además Amaranta, después de lo que comentaste (en la entrada anterior) que te dijeron en un pueblo cercano al de Princesa... si no eres una gran seductora será porque no te da la gana ;)

Anónimo dijo...

Leñe Mr. Rific no es lo mismo, la seducción es una cualidad que podemos tener tanto hombres como mujeres. Y yo soy super seductora y es algo que me encanta, la seducción no es mi segundo nombre, es el primero. Pero la capcacidad de dejarse seducir no está repartida por igual entre hombres y mujeres.

Y que sí que a todos nos dicen no y no pasa nada. Pero la víctima indiscutible de la seducción es este tipo de mujer, la que te dice que no pero sabes que puedes insistir porque va a caer. Y eso querido Rific no tiene equivalencia en el mundo masculino, y así la seducción no tiene encanto.

Amaranta.

Mr. Rific dijo...

AMARANTA: Pues aunque no lo parezca el primer "no" de la prota de esta entrada me pareció bastante definitivo, pero en esta ocasión creo que más que insistir me limité a abrir la puerta y ella acabó entrando por su particular circunstancia: la sequía tan prolongada.

Quizás haya hombres que saben que a base de insistir ellas caerán, yo jamás he tenido esa seguridad... capacidad esa (por cierto) bastante comparable a la de aquellas mujeres que saben que acabarán cediendo bajo sus condiciones y comienzan la puja con un "no" para desdecirse al poco rato :)

Aquello noerayo dijo...

Creo que nadie te ha preguntado por lo realmente importante: Que tal estaba la pizza?

Pásate un día por aquí:
http://yderepentesonounbang.blogspot.com.es/

Mr. Rific dijo...

AQUELLO NOERAYO: Pues suelo comerla bastante y estaba como siempre, muy rica... un digno broche a la jornada :)

Tomo tona de tu recomendación y te ruego aceptes la tradicional Fanta de bienvenida al Blog.

Princesa Negra dijo...

Procura no hacerle daño; es una mujer muy tierna, que no ha tenido demasiada suerte con los tipos con los que sea topado. Seguro que para variar agradecerá tener sexo con alquién que tiene claro que solo quiere eso, sin engaños, ni promesas, armate de paciencia y a enseñar los placeres del sexo! Que no se vaya al "otro barrio" sin haber disfruta de un "buen polvo". ;)

Mr. Rific dijo...

PRINCESA NEGRA: Fui muy claro, así que confío en que no haya ni malentendidos ni "dolores".
El polvo no te creas que fue de esos que se graban en la memoria, pero vete tú a saber si a sus ojos alcanzó una buena nota... :P

Aliena dijo...

Opino lo mismo que ya algunos han apuntado. Esta experiencia seguro que ha ayudado a la chica a darse cuenta de que no puede (ni debe) perderse un montón de cosas buenas que tiene la vida y no las está disfrutando.
Seguro que la has ayudado a "abrir los ojos", en serio, creo que ha tenido que ser muy importante para ella. Ojalá que también, un punto de inflexión y que a partir de ahora, piense un poquito más en ella ^_^.

Besitos Rific (qué peligro tienes madreeee y por qué siempre le pongo 2 "f" a tu nombre? casualidad? no lo creo XD)

Mr. Rific dijo...

ALIENA: Pues confieso que mientras escribía esta entrada jamás vi el asunto desde ese punto de vista "altruista" que muchos significáis.
Así que Aliena, si finalmente propones mi candidatura para el Premio Nobel de la Paz... por lo menos escribe bien mi nombre, ¡no se lo vaya a llevar por error otro! :P

Princesa Negra dijo...

Estoy convencida de que has puesto emoción a su vida, y aunque lo tenga claro.....seguro que como a todas (a pesar de no haber "catado" ;) ) se ha quedado un "un poco colgada" de Rific.....

Mr. Rific dijo...

PRINCESA NEGRA: No te creas, el presunto cuelgue al que aludes le duró más bien poco.
Dos días después me propuso quedar pero yo no pude... y una semana después de aquel lunes por la mañana me envió un sms diciendo que prefería dejarlo todo estar (sin comentarios)
Emociones no te lo discuto, cuelgues te garantizo que no suelo provocarlos ;)

La Maripili dijo...

Dios! parece que estés hablando de mi!!!!!!
Riffic, desde ya te digo que a esa chica la has hecho feliz, la has hecho volver a creer en sí misma, a verse guapa y apetecible para los hombres. Probablemente volverás a verla, pero cuidado! se puede enganchar.
Ser madre soltera es jodido, ya no por el trabajo extra que tienes sino por los sentimientos de abandono que se generan en tu cabeza, te sientes una mierda que no vale para nada ni para nadie. Crees que necesitas ayuda hasta para respirar y te agarras a tu hija como un clavo ardiendo porque ya que no sirves como mujer, DEBES valer como madre. Tu parte de mujer se diluye entre tus obligaciones, las que te cargas tú misma y las que te cargan los demás.
Podría seguir extendiéndome hasta hacer una entrada completa en un sólo comentario pero sobretodo te digo que tengas cuidado con ella.
Por cierto! sí, las mamás solteras somos muuuyyy apetecibles para algunos "dejenerados" jajajajajajajajajaja

Mr. Rific dijo...

LA MARIPILI: Pues me temo que en lo de volver a verla andas equivocada, ya puse en el comentario anterior que volví a tener noticias de ella pero al final el peso de su vida debió de imponerse y "me dejó".
Yo no estaba interesado en repetir así que mira, al final me lo puso fácil para no quedar mal diciéndole más adelante que no :)

Tú Maripili, por lo que he podido fisgar en tu blog, eres una madre soltera de lo más apetecible, ¿eso me convertirá en un "dejenerado" de los que hablaba la prota de esta entrada? :P

La Maripili dijo...

Lo siento, no me he leído todos los comentarios, voy al grano!
jajajajajajaja depende a quien preguntes, soy más apetecible o menos, taaan apetecible como aparezco en mi blog, tan sólo lo ha conseguido uno, como dicen por ahí: "no es por mi, es por él"jajajajaja
Efectivamente, creo que te has librado de una buena!
He dicho degenerado (que por cierto, es con "g", verdad? perdón) porque tuve un amante que prefería a las mamás, le parecían más apetecibles...nunca entendí porqué

Mr. Rific dijo...

LA MARIPILI: Quizás ese amante tuyo pensara que las mamás érais volcanes dormidos en espera de erupción sexual... ¡gran error!
Al menos en tu caso la lava siempre ha sido bien visible desde la distancia :)

Y sí, con la prota del blog siento cierto alivio al pensar que se haya quedado ahí la cosa.