Estoy distraido viendo el DVD de
"Up in the air" que recientemente conseguí a través de la edición
dominical de un periódico. Cuando acaba miro el móvil y descubro un
inesperado sms de Catalina: "Stoy en tu ciudad hasta mañana, x la mañana
stas operativo para tomar algo? No tengo wifi"
"
Así es como suele empezar todo", pienso.
Lee entre líneas y acertarás.
No
veo a Catalina desde una escapada madrileña en enero que tuvimos que
pasar la noche juntos. Sí, follamos, pero había camas separadas y cada
uno durmió en la suya... con eso está dicho todo.
¿Complicaciones? Sobre todo tres:
- tengo un compromiso laboral por la mañana y ando MUY pillado de tiempo.
- no sé si me apetece ver a Catalina.
- esta
noche es el tercer partido de la final de la
NBA entre
Miami y
San
Antonio y pienso verlo en directo a las tres de la madrugada... mañana
estaré poco despejado para ciertas cosas...
- - - - - - - - - - -
Llamo a
Catalina a las once de la noche, si de casualidad anda por ahí y le
apetece quedar ahora mejor que mejor, pero no me contesta... pruebo de
nuevo a las once y media, silencio.
Me acuesto a las 0:00, el despertador suena a las 2:53. Me choco con las
paredes por el pasillo camino del salón, suena el himno estadounidense,
me preparo el primer colacao de la madrugada, enciendo el móvil y tengo
otro
sms: "
acabo salir del cine. Magneto es diosss!!! jajaja. Ahora a
dormir"
Entre canastas, rebotes y anuncios del Taco Bell estudio las opciones de mañana...
- - - - - - - - - - -
Me
acuesto a las 6, me levanto a las 8:35, salto a la ducha y mientras
preparo el desayuno adelanto mi compromiso laboral y quedo con Catalina a
las 12:30.
Nada más verla recuerdo mi sensación durante la despedida madrileña, lo que entonces fue alivio ahora es zozobra.
Me
pide que la acompañe a la estación de tren para sacar su billete de
vuelta a casa, la operación nos retiene en una pesada cola hasta la una
del mediodía... "aún no he desayunado, ¿vamos a tomar algo?", dice.
Pasamos delante de un bar al que fuimos una vez hace años
cuando nos conocimos, yo no me acordaba de la anécdota pero ella sí:
por lo visto ella tenía que pillar de madrugada un bus para su ciudad y
gracias a que la acompañé a la estación (y hablé con el chófer)
consiguió subir a bordo... si me hubieran preguntado a mí habría dicho
que nos dijimos adios en la puerta de aquel bar pero mira de lo que
acaba enterándose uno.
Pedimos su desayuno (para mi un café largo negro americano y un pincho de tortilla) a las 13:30.
Viene
de pasar unos días de vacaciones en Cataluña y se lo ha pasado genial,
me cuenta algunas anécdotas curiosas y yo le pongo al día con mis
novedades... tengo demasiado sueño, todo sucede como a cámara lenta.
Miro el reloj, a las tres de la tarde tengo que ponerme de nuevo en
marcha para currar, antes debería comer algo más consistente que ese pincho, se me está echando el
tiempo encima. Me cuenta que el mes pasado ha fallecido un tío suyo,
suspira y apretando el puño dice que "la vida hay que vivirla"...
aprovecho lo apropiado de la línea para inclinarme y decirle que esta
mañana estoy solo en casa, que si le apetece podríamos subir un rato y
"vivir la vida" tomando allí la siguiente.
Acepta sin pestañear, incorporándose del taburete a toda velocidad. Leer entre líneas...
- - - - - - - - - - -
Entramos
en mi casa, deja su mochila en el pasillo, me pide agua fría así que
entramos en la cocina y nos servimos sendos vasos... está muy sofocada,
me dice que tiene muchísimo calor y comento que hace la temperatura
perfecta para quitarse la ropa.
Doy un paso al frente y ella me besa. Nunca me he podido
acostumbrar a su manera de besar, saca la lengua a pasear fuera de la
boca y te acribilla a lametazos... la empujo hacia el dormitorio y allí
me pide que ponga música, saco un CD que a ella le gusta y nos
desvestimos.
"No tenemos demasiado tiempo", digo curándome en salud pensando ya en la despedida antes de metérsela siquiera.
Estamos
desnudos y naturalmente me excito, había olvidado sus extraños besos
pero recuerdo perfectamente el mal sabor de su sexo así que esta vez ni
hago intención de probarlo.
Ella grita bastante y el cabecero de la cama se golpea
violéntamente contra la pared, estiro el brazo (sin salir de ella) hacia
la mesita de noche para alcanzar el mando a distancia y subo el sonido
de la música en la minicadena...
De repente caigo en que anoche mi último pensamiento antes
de acostarme fue que tendría guasa si al día siguiente Catalina
estuviera ahí mismo conmigo follando... pero no consigo evadirme del
todo así que no tardo demasiado en correrme. Ella me recrimina haber
terminado antes que ella, yo me incorporo y canto el estribillo del
tercer corte del CD que retumba en mi cuarto.
Nos recostamos, miro el reloj de la mesita de noche y
pienso que hay tiempo para echar otro... pero pasan los minutos y la
puta naturaleza a veces es demasiado sabia. Mi mente y mi polla se
alinean en un perfecto eclipse poniéndose de acuerdo en dar la fiesta
por terminada. Hagámoslo oficial: Catalina no me gusta.
Diez minutos después estamos vestidos y salimos de casa.
Yo me piro al supermercado a comprar una baguette y ella va al encuentro
de su prima para comer juntas antes de pillar el tren a casa.
Me dice adiós risueña.
Son las 14:40 y apenas tengo tiempo
antes de regresar al curro, pero nunca me ha importado comer rápido de
bocadillo... si es por una buena causa.
- - - - - - - - - - -
Al mediodía siguiente recibo un inquietante mensaje de
Catalina: "Somos lo suficientemente maduros y sensatos como para
mentirnos a estas alturas, verdad? Solo quería saber si serías capaz de
hacerme alguna putada?No pregunto con segundas, tranquilo, tiene una
explicación"
Contesto que no, que no le haría ninguna
putada pero me gustaría saber a qué se refiere exactamente. Su relato no tiene desperdicio.
"Es que parece que la
gente está perdiendo los papeles con los móviles y cámaras, webcams...y
al ir a tu casa me agobié un poco, no deja de ser tu espacio y tú lo
controlas"
Contesto que lamento que se sintiera
intranquila, que imagino que habrá tenido una mala experiencia al
respecto recientemente... y me contesta que sí, que algo le ha pasado
pero que por suerte la cosa no llegó a mayores, aunque le hizo mucho
daño.
"Nos conocemos desde hace tiempo y creo que hay confianza, ¿no?", añade.
"¿Entonces no se trataba de ninguna proposición para que en caso de vernos de nuevo grabar un vídeo casero?", contesto procurando quitar hierro a la conversación, carita sonriente al final de la frase.
"No, no, ni de broma!!!", concluye.
Lo
que son las cosas, yo pensaba que estaba dando vueltas a la brevedad de
nuestro revolcón y su miedo (infundado) era que la pudiera haber grabado
en la intimidad.
Leer entre líneas es lo que tiene.