Me disculpé un segundo antes de cogerlo: "¿Sí?", contesté...
"¿Quién eres?", dijo una voz grave (con fuerte acento gallego) al otro lado del aparato.
"¿Cómo que quién soy? Lo siento pero yo no he llamado... ¿quién es usted?", respondí con tono cordial a pesar de intuir que algo extraño se ocultaba tras aquella llamada.
"¡Dime quién eres! -elevó el tono- ¡...y qué hacías llamando la otra noche al teléfono de mi mujer! Eh...¿qué querías? ¿Y a esas horas?"
"¿Perdón? -mantuve la compostura- Oiga, me parece que se ha equivocado..."
"De eso nada, aquí no hay ninguna equivocación -el gallego enmascarado se calentaba cada vez más- ...deja de llamar al teléfono de mi mujer o voy para allá y te inflo a hostias, cabrón...¿Me oyes? Voy y te mato..."

Tras oir aquello pensé en:
a) Hacerle ver que se había equivocado de número. No tengo por costumbre enredarme con mujeres casadas, ni las llamo de madrugada... ¿Chicas gallegas en mi agenda? Sólo tres, todas solteras y no había tenido contacto con ninguna en una larguísima temporada.
b) Mandarle a paseo.
Pero al final ni una ni otra... la chica sentada frente a mí no me quitaba ojo así que preferí no arruinar el buen ritmo que llevaba la cita soltando sandeces al teléfono. Sin dejar de sonreir, me limité a colgar.
"Se han equivocado, preguntaban por otro...", me excusé antes de retomar la conversación con ella, ahorrándole explicaciones delirantes sobre tan extraña e inoportuna llamada.
Cuatro minutos después mi móvil vibró brevemente, esperé a que mi acompañante fuera al servicio para leer tranquilamente el mensaje de texto enviado por mi anónimo interlocutor: "Si buelbes a molestar el tlf de genia t los corto"
Confirmado, ni idea de quien era esa chica.
Devolví el móvil al bolsillo de la cazadora y pasé el resto de la velada relajado, sin pensar más en la incómoda confusión telefónica.
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No volví a pensar en ello hasta bien entrada la tarde del día siguiente.
Aunque el asunto de la llamada se trataba (obviamente) de una confusión, no pude evitar indignarme al recordar el tono agresivo, matón y amenazante de aquel tipo... a pesar de no conocer a esa gente de nada, imaginarlo orgulloso con el resultado de sus intimidaciones (¿acaso puedo volver a llamar o molestar a quien no he telefoneado nunca?) me dejaba un mal sabor de boca.
De repente me irritó la idea de haberle dejado soltar aquello sin haber podido contestarle debidamente, haberle permitido amenazarme sin pararle los pies, dejar impune su posterior mensaje...
"Esto no va a quedar así... -me dije, agarrando el móvil- no puedo consentir que vaya en ese plan por la vida, o que crea que sus amenazas obtienen recompensa... no, le voy a contestar como merece... y en un idioma bastante comprensible: la jerga más chunga y patibularia"

Entré en su mensaje, abrí la opción de "responder" y comencé a teclear lo siguiente: "No t conozco ni a ti ni a esa jamba, t has colao chacho.Asiq déjame n paz xq sino, nvez de cortarla, m la mamarás..no lo diré2veces, gallito".
Di a enviar, guardé su número en mi agenda y lo agregué bajo el nombre de "Gallito".
Dos minutos después llegó su respuesta: "Bem a dcirmelo a la cara mamon,si tienes algo d hombre"
Le imaginé retorciéndose de rabia tras leer mi mensaje, impotente, soltando golpes al aire, cagándose en todos mis ancestros...
No contesté y él tampoco insistió. Mi plan salió a la perfección: el Gallito no se fue de rositas y mi mal sabor de boca desapareció por completo.
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Una semana después asomó por el messenger Mary, una chica de Burgos que conocí una noche en las fiestas de un pueblo asturiano el verano anterior... una chica muy calentorra que disfrutaba mandando (lo hacía con el 90% de sus contactos masculinos) fotos desnuda al móvil o al mail, poniendo la cam por sorpresa saliendo de la ducha... cosas así.
"La que has armado, Rific", me escribió a modo de saludo...
...prosiguió contándome que había pasado el último mes en Orense porque había vuelto con un ex suyo de allí, pero finalmente la cosa no salió bien y regresó a Burgos con el rabo entre las piernas.
"Hace medio mes tuvimos una bronca muy fuerte y yo salí por la noche a mi aire, dejándolo tirado en casa -continuó- pues bien... con las prisas me dejé el móvil en su salón y lo estuvo fisgando... hizo llamadas perdidas a todos los tíos de la agenda y apuntó los números de todos aquellos que devolvisteis el toque..."

De repente lo recordé, aquella inesperada perdida de Mary hace varios sábados a las dos de la madrugada, me extrañó tras tanto tiempo sin saber de ella... y sí, tal y como indica la Diplomacia Tecnológica del Nuevo Milenio la devolví, dejando que sonara un único tono de cortesía.
"Varios días después -siguió contándome- tuvimos la madre de todas las peleas... cuando se fue, por lo visto, os estuvo llamando a varios por teléfono para que me dejarais tranquila o algo así..."
"Así es", contesté, describiéndole (a grandes rasgos) el tono y algunas palabras que empleó conmigo su paladín gallego.
Le puso a parir en un extenso párrafo y añadió que esa misma mañana él se había presentado en Burgos, pidiendo otra oportunidad, lloriqueando... Mary lo rechazó y él tiró de la manta: confesó sus llamadas amenazantes a los chicos de la agenda, que todo aquello lo hizo para que ella no se fuera con otro... y en un último gesto desesperado mostró a Mary (tratando de inspirar piedad, lástima o lo que fuera) el mensaje del único chico que (según él) se había atrevido a contestarle... mi mensaje.
"Vaya cosa que le mandaste Rific, ¡no veas cómo le sentó! Lo que me pude reir...", iconos sonrientes poblaron la ventanita del messenger... remató la historia contándome que finalmente mandó al fulano de vuelta a Orense con un definitivo e irrevocable palmo de narices.
"¿Hay riesgo de que ese energúmeno pueda localizarme?", dadas las circunstancias, me vi obligado a preguntarlo...
"No te preocupes, no tienes nada que temer... no sabe nada de ninguno de vosotros y además es un mierda que se le va la fuerza por la boca", sentenció...
"Por cierto Mary -tecleé antes de despedirme- no tenía ni idea de que tu nombre completo fuera María Eugenia..."
"Pues ahora ya lo sabes", punto y coma acompañado de paréntesis que se cierra...
BORN VILLAIN from grassyslope on Vimeo.